Pico y Placa Medellín
viernes
2 y 8
2 y 8
Historia en primera persona de una cirugía refractiva, esa que busca corregir o mejorar la visión para quienes tienen defectos de refracción, como los miopes.
La luz se va de pronto. Todo está oscuro, digo, asustada, y la señora, que debe ser la enfermera, dice que tranquila, que no pasa nada. Sí pasa, porque por primera vez en la vida no se ve nada, y uno sabe que el ojo está abierto por un aparato que no lo deja cerrar.
Mi mamá se queda afuera con las gafas. Se las entrego, de recuerdo, y entro al lugar de cirugías. Hay que ponerse un gorro, un pantalón, una camisa y lavarse las manos y la cara. Me lavo las manos varias veces, porque qué susto que uno no se las lave bien y entre al quirófano algún bicho. Espero a que vuelva el enfermero, que me lleva a una silla negra, me da un té con valeriana y una pasta que se queda enredada en la garganta.
Una chica está al lado, en otra silla negra. La acabaron...