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Tendencias | PUBLICADO EL 22 mayo 2022

Ver videos de gente trabajando, ¿un nuevo hábito de estudio?

Ciertas actividades y metodologías pueden ayudarle a comprender mejor la información e interiorizar los conocimientos. Le explicamos hábitos de estudio tradicionales y otros más innovadores.

  • Estudie como si tuviera que enseñarle luego a alguien más, pues entre mayor capacidad tenga de explicar a otros algo aprendido, mayor efectividad tendrá el hábito de estudio. FOTO PIXABAY.
    Estudie como si tuviera que enseñarle luego a alguien más, pues entre mayor capacidad tenga de explicar a otros algo aprendido, mayor efectividad tendrá el hábito de estudio. FOTO PIXABAY.
  • Estudie como si tuviera que enseñarle luego a alguien más, pues entre mayor capacidad tenga de explicar a otros algo aprendido, mayor efectividad tendrá el hábito de estudio. FOTO PIXABAY.
    Estudie como si tuviera que enseñarle luego a alguien más, pues entre mayor capacidad tenga de explicar a otros algo aprendido, mayor efectividad tendrá el hábito de estudio. FOTO PIXABAY.
LAURA FRANCO SALAZAR

Los hábitos de estudio implican disciplina y repetición diaria. Adoptarlos puede ayudarle a memorizar conceptos o convertir la información en conocimiento real, de manera que pueda recordarla sin esfuerzo y utilizarla en su vida diaria.

Un buen hábito de estudio deberá otorgarle libertad, fomentar el trabajo autónomo y, con ello, mejorar factores asociados al aprendizaje como las emociones, las relaciones sociales, la memoria, la actividad física, la atención y la alimentación.

La disciplina es clave, sin embargo, “no debe ser entendida como un régimen autoritario en el que un externo impone su deseo a partir de reglas y condiciona el comportamiento del otro”, dice Rennier Ligarreto, profesor de la Facultad de Educación de la Universidad Javeriana, sino que, continúa, esta debe ser concebida como una búsqueda constante por el autogobierno de las emociones, los valores y las acciones en función de mantenerse enfocado en una meta. A día de hoy existen métodos tradicionales y novedosos que pueden serle útiles.

Lo que les sirve a todos

En términos generales, Ligarreto recomienda disponer de un espacio particular para el estudio. “Cotidianamente cargamos de significado los lugares que habitamos. Por ejemplo, se sabe que el parque es lugar para el intercambio social. Por eso el sitio de estudio debe ser un espacio exclusivo, personalizado con recursos didácticos (tableros, notas, libretas) que generen un escenario de significado propio de acuerdo a la meta”.

Por otro lado, tenga en cuenta que largas jornadas de estudio no garantizan aprendizaje. El especialista sugiere, con base en el método Kaizen, distribuir sesiones cortas de tiempo, pero repetidas a lo largo de la semana. “También pueden distribuirse objetivos específicos para cada sesión de forma tal que sea fácil valorar el progreso”.

Un consejo adicional es que estudie como si tuviera que enseñarle luego a alguien más, pues entre mayor capacidad tenga de explicar a otros algo aprendido y ello genere diálogos colectivos de crecimiento, “mayor efectividad tendrá el hábito de estudio”.

Finalmente, Mariantonia Hoyos Lemos, PhD en Psicología y docente de la Universidad Eafit, recuerda que la adopción de hábitos saludables también influye en la calidad del aprendizaje. Además de la buena alimentación, el ejercicio físico y la relajación, señala que “el sueño es uno de los hábitos que permite tener mejor capacidad de aprendizaje y razonamiento”, por eso es fundamental que descanse bien cada noche y duerma al menos entre 6 y 8 horas diarias.

Estrategias especiales

A día de hoy existen formatos y narrativas, tanto analógicas como digitales, que permiten hacer uso de lenguajes sonoros, visuales, audiovisuales e incluso kinestésicos (basados en sensaciones) para la incorporación de hábitos de estudio.

Dentro del ámbito sonoro, comenta Ligarreto, puede encontrar los pódcast que, por demás, han tenido un importante crecimiento en producción y demanda en los últimos años. De acuerdo con el profesional, “por su portabilidad, este formato permite que un usuario escuche cuando desee un contenido, además de que puede crear uno propio”.

Entre los usos que pueden dárseles está el aprovecharlos en momentos en los que generalmente no se estudiaría, por ejemplo durante el desplazamiento al hogar, lugar de trabajo o escuela. “Pueden buscarse canales (cuentas, perfiles) que aborden temáticas asociadas a su tema de estudio. Esto fomentará la recepción de información complementaria, la cual puede ser retomada cuando inicie su jornada de estudio”, dice.

Por otro lado, está la posibilidad de asumir el rol de prosumidor, lo que significa que usted mismo se anime a crear contenidos, producto de las jornadas de estudio, y subirlos a la web.

En cuanto al ámbito visual, Ligarreto hace referencia a una nueva tendencia, el “Study with me”, que ha tenido gran acogida entre las generaciones digitales. ¿En qué consiste? En observar videos o transmisiones en vivo en las que aparecen personas estudiando, de manera que quien observa se motiva por imitación y adopta una actitud similar, de concentración. “Con frecuencia miles de jóvenes buscan acabar con la procrastinación y el sentimiento de soledad propio del estudio”, explica, por lo que graban sus jornadas de estudio y las montan a la web (con una duración de 2 horas o más). Para acceder a este tipo de material, basta con entrar a plataformas como YouTube y buscar la tendencia #StudyWithMe.

En definitiva, dice Ligarreto, “una persona puede mejorar sus hábitos de estudio tanto como se lo proponga”, quien cuenta con hábitos de estudio está en constante aprendizaje y abierta al conocimiento”.

Laura Franco Salazar

Periodista convencida de la función social de su profesión, de la importancia del apoyo mutuo, la educación y el arte.

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