El Miss America, uno de los concursos de belleza más populares en Estados Unidos, renovará radicalmente el formato que utilizaba tradicionalmente. Este cambio se da tras la polémica que desató Sam Haskell, quien era el director del certamen hasta el año pasado, luego que se filtraran varios correos electrónicos donde Haskell se expresaba con lenguaje despectivo y vulgar hacia las jóvenes participantes.
Como una estrategia para tratar de limpiar el nombre del concurso y en medio del movimiento #MeToo, que cuestiona el anacronismo de este tipo de eventos, el certamen decidió eliminar los desfiles en traje de baño, que se venía realizando desde su primera edición en 1921.
En lugar de realizar ese desfile, que representa un 10 % de la nota final, cada una de las concursantes tendrá la oportunidad de dialogar con los jurados sobre sus logros y metas y “cómo usará sus talentos, su pasión y ambición para desempeñar el trabajo de Miss America”.
Estos cambios en el certamen de belleza se realizarán desde la próxima edición del concurso en septiembre, donde elegirán a la nueva Miss America 2019.
La cuenta en Twitter del certamen de belleza hizo el anuncio usando la etiqueta #ByeByeBikini y pronto, como era de esperarse, la publicación se volvió tema de debate en esta red social.
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