De acuerdo con el Dane, en el último año, comparando el segundo trimestre del 2021 con el del 2020, el PIB creció 17,6 %. Esta cifra ha sido como un bálsamo en medio de las dificultades que se presentaron el último año.
Las actividades que más crecieron fueron las de entretenimiento (83,8 %), comercio (40,3%) e industria manufacturera (32,5 %). Estos porcentajes muestran que ya comienza la reactivación, pero deben mirarse con precaución. Cuando se está en una caída profunda, aumentos tan elevados no significan que la situación actual sea óptima. La economía comienza a salir del hueco. La noticia es buena, pero todavía no permite cantar victoria. Los porcentajes favorables apenas son el anuncio de que podrían venir días mejores.
La agricultura sigue débil. El aumento del 3,8 % se explica por la dinámica de algunos cultivos transitorios, los permanentes y la ganadería. Pero se observa una caída en silvicultura, pesca y café.
En la actividad manufacturera es importante la recuperación de los sectores de textiles (117,6 %) y muebles (63,5 %). Son actividades relacionadas, principalmente, con el mercado interno. El consumo doméstico ha crecido 25,4 %, pero preocupa que las importaciones crecieron un 53,4 %, mientras que las exportaciones lo hicieron al 48,4 %
Regístrate al newsletter