La corrupción no admite gradualidades ni excepciones
05 de febrero de 2017
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Hemos construido desde la educación y la sociabilidad tempranas unos umbrales altos de tolerancia, aprobación o no rechazo de comportamientos que desdicen frente a la convivencia. La corrupción no es solo un asunto de malos manejos de los bienes públicos sino que es no tener unos mínimos sociales que permitan sancionar esas conductas.
La corrupción entre los ciudadanos se da porque se ha producido una “impermeabilización” en actos frente a los cuales no adoptamos sanciones desde el inicio de la formación de los individuos.
El Código de Policía debería resultar casi innecesario si hubiese ciudadanos formados tempranamente en las responsabilidades y deberes frente a los demás. Es la relación planteada por Antanas Mockus entre derecho, moral y cultura....