El asesinato de dos afroamericanos al inicio de la semana, al parecer por agentes de la Policía, y la muerte de cinco uniformados en Dallas a manos de un francotirador, también afroamericano, que dijo querer “liquidar policías blancos”, prendieron las alarmas por lo que sería un rebrote de violencia racista que tiene preocupados a los estadounidenses.
Los discursos xenófobos y la discriminación racial, además de crímenes de odio, han ocupado las primeras páginas de los diarios en 2016. Ahora estos asesinatos reviven conflictos racistas que se daban por superados.
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