En el inventario de graves problemas del país vuelven a estar los cultivos ilícitos y las mafias de la droga. Desde EE.UU. hasta Tumaco, se siente la repercusión de un negocio recargado de amenazas.
29 de octubre de 2017
bookmarkGuardar
Las certezas y los informes son numerosos y sólidos, además de preocupantes para Colombia y la comunidad internacional: los dos últimos años el aumento de los cultivos ilícitos, y en consecuencia la producción de droga en el país, supera el 50 por ciento. Solo con leves diferencias métricas o porcentuales, la DEA, la Oficina contra la Droga y el Delito de Naciones Unidas —Unodc, por sus siglas en inglés— y el Departamento de Estado de EE.UU. tienen información que confirma un nuevo auge de esa empresa criminal.
El incremento, calificado de “dramático” por las agencias que monitorean los sembradíos, ha merecido dos pronunciamientos del presidente Donald Trump. A comienzos de septiembre amenazó con descertificar si no se frena la actual “superproducción...