Todo lo que se prometió ayer en la Casa de Nariño, al tomar posesión el nuevo procurador, ha sido oído desde hace años por los colombianos. Con solo discursos ningún corrupto se asusta.
El acto de posesión, ayer en la Casa de Nariño, del nuevo procurador general de la Nación, Fernando Carrillo, fue la ocasión para que el recién juramentado jefe del Ministerio Público y el presidente Juan Manuel Santos, reiteraran un discurso anticorrupción que el país lleva años oyendo, con una aterradora ausencia de resultados.
En la declaración de intenciones para luchar contra esta modalidad delincuencial a gran escala que exprime los recursos públicos, tanto el entrante procurador como el presidente en ejercicio estuvieron por completo faltos de originalidad. No hay discurso de posesión de cualquier jefe de organismo de control que no anuncie batalla frontal contra los corruptos y por la implantación de la transparencia en la gestión pública....