Bajo el amparo de un acuerdo de paz cuya sombra de impunidad no se ha disipado, la Farc viene ahora a dictar cátedra de aplicación de justicia. ¿Realmente quieren debatir sobre impunidades?
06 de noviembre de 2018
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Al anunciarse la semana pasada un acuerdo político entre la mayoría de partidos con representación en el Congreso para ajustar unas normas de la Jurisdicción Especial de Paz (JEP) relativas al régimen aplicable a los agentes del Estado, dos colectividades se apartaron y manifestaron su discrepancia con la reforma: el Polo Democrático y el movimiento Farc.
El Polo, cuyos representantes en el Legislativo tienen el respaldo de la legitimidad política de haber sido elegidos democráticamente en las urnas, manifestó a través de sus voceros que consideraba que introducir modificaciones o adiciones a la JEP es violatorio de la Constitución, pues el régimen normativo que define las competencias y alcances de la JEP no puede ser cambiado.