La ampliación del Mamm aumenta la riqueza de la oferta cultural, en cantidad y calidad, a nuestra gente y a los visitantes. Una gran ciudad debe tener, claro que sí, un museo capaz de representarla.
02 de septiembre de 2015
bookmarkGuardar
Medellín muestra desde hace más de una década una capacidad notoria de insertarse en la industria cultural: conciertos y artistas en escalas internacionales, ferias y congresos afines al entretenimiento y la cultura, pero tiene mucho por trabajar y crecer en el estímulo, la práctica y la presentación de manifestaciones como la pintura, la escultura, el cine y el teatro. El renovado Museo de Arte Moderno de Medellín (Mamm) abre múltiples posibilidades en esa dirección.
Sus directivas resaltan que la ampliación física, en cuanto a la cantidad y la calidad del espacio disponible, tiene un significado mucho más integral: no solo “el hecho caprichoso de crecer en metros cuadrados”, sino el reto del “crecimiento de un proyecto cultural” para la ciudad...