Pico y Placa Medellín
viernes
7 y 9
7 y 9
En el principio creó Dios los cielos y la tierra. Luego hubo cantinas. En los sesentas un restaurante era eso: un sitio para sentarse a comer en familia, con amigos, por reuniones empresariales o para celebrar eventos sociales. En los setentas los bares eran lugares donde las mujeres, de sociedad, no eran permitidas, allí solo había ebrios y señoras de dudosa reputación.
En los ochentas hubo grilles o discotecas. Sitios con volumen alto, oscuros, donde John Travolta era el rey, las luces negras relucían en las blancas solapas y las sonrisas brillaban en la pista de baile. Cada sitio tuvo su clientela, cada lugar tenía un espacio reservado, según lo que la gente buscara.
En los noventas aparecieron los bares restaurantes, concepto que mezclaba en la misma pipeta de laboratorio, dos espacios diferentes. El bar salió de su cliché de lugar para embriagarse con mujeres en minifalda y el restaurante se convertía en rumba después de las diez de la noche.
Comenzaron a aparecer discotecas que ofrecían...