Las cifras de crecimiento del PIB del tercer trimestre confirman que la economía colombiana continúa en un proceso de decaimiento. El segundo trimestre fue inferior al primero y el tercero inferior al segundo.
Tenemos una economía totalmente estancada. Con la industria, la minería y la agricultura con crecimiento negativo y solo el café creciendo al 2%. Todo se apoya en la construcción, que tampoco despega por completo.
Estas cifras dan a entender que el año 2014 se va a cerrar con un crecimiento inferior al 4%.
El Gobierno debió haber cambiado el modelo de la economía. Ahora hay una dependencia casi absoluta del petróleo y de algunas otras exportaciones mineras y con la devaluación exagerada del dólar todo se vino abajo.
El modelo basado en la minería se reventó con los precios del petróleo. Todas las cuentas del país las montaron con un petróleo a 100 dólares y hoy está cerca a los 50. Eso es la mitad.
Colombia sufre un déficit monumental en la cuenta corriente y unas circunstancias que han contraído la economía. El país está en una amenaza de situación recesiva muy peligrosa que puede tener consecuencias graves a futuro.