Si está buscando un apartamento o casa en arriendo en el Valle de Aburrá, tenga en cuenta que la oferta total disminuyó 3,5 % en el primer semestre del año, pero la demanda creció 10 %. Es decir, alístese porque los precios no bajarán.
Así lo arroja el más reciente análisis de demanda de vivienda en alquiler, realizado por la Lonja de Propiedad Raíz de Medellín y Antioquia y que tuvo en cuenta más de 100 mil viviendas de la ciudad.
“Los análisis arrojan que entre enero y junio, el canon promedio de arrendamiento en el Valle de Aburrá, tuvo un incremento de 4,5 % frente a los datos de 2015”, explicó ayer a EL COLOMBIANO, Jorge Agudelo Torres, director de Investigaciones de la Lonja.
Con esa tendencia en los registros, el experto cree que el incremento en el valor de los cánones de arrendamiento terminará el año en un 8 % frente a 2015.
Ahora bien, al discriminar las zonas del área metropolitana, las casas y apartamentos más demandados están en Laureles, Belén y Boston. “En Bolivariana, cerca al Velódromo. Solo en este último barrio había unos 48 mil metros cuadrados disponibles en el primer semestre y se colocaron (arrendaron) 30 mil metros cuadrados, es decir el nivel de absorción del mercado es alto”, acotó Agudelo.
Además, municipios como Bello y Envigado se muestran dinámicos. Este último, tuvo 5.600 metros cuadrados disponibles a junio, y el nivel de absorción del mercado fue del 75 %. Del total de metros cuadrados que se arrendaron en el área metropolitana durante el semestre pasado, el 32,3 % se colocaron en el barrio Laureles, mientras tanto, el 19,7 % fue en Belén (ver gráficos).
Por montos, los cánones de mayor colocación fueron los inferiores a 800 mil pesos, que participaron con el 29% del total.
Sin embargo “el 60 % de todo lo que se arrendó en el Valle de Aburrá se hizo con alquileres de menos de 1,4 millones de pesos, lo que sigue siendo un promedio de precio bajo, comparado con Bogotá, por ejemplo”, indicó el director de Investigaciones.
Los cánones por sector
Con una demanda que se fortalece ante el crecimiento de la densidad poblacional en el Valle de Aburrá. La Lonja discriminó los sectores de la ciudad en que hay mayor oferta de viviendas en alquiler y donde la ocupación es más alta, por lo cual aumenta el precio.
En total, en el Valle de Aburrá hay una oferta de 80.058 metros cuadrados para arrendar, de estos, la mayor concentración y rotación de alquiler es en Laureles-Estadio, con 17.256 metros cuadrados disponibles y una rotación de tres meses, en promedio.
Ahora bien, hay sectores como El Poblado donde la rotación es menos frecuente, de 11 meses y allí hay 29.619 metros cuadrados para alquilar.
¿En cuánto tiempo?
“Aunque la compra de vivienda mantiene unos niveles importantes, el sector inmobiliario se mueve muy fuerte en el Valle de Aburrá” indicó el directivo de La Lonja, sin embargo los tiempos de colocación de viviendas en alquiler aumentaron un 19 %.
En promedio, alquilar una vivienda de menos de 15 años de construida, toma 130 días en el Valle de Aburrá, mientras que para las más antiguas, el promedio sube hasta 230 días.
Empiece a hacer cuentas
Ante este escenario, no está de más que cojan la calculadora los inquilinos que están próximos a cumplir el año en arriendo, porque deben sumarle la inflación, en la renovación del contrato. Y hay que pensarlo dos veces, antes de cambiar de vivienda, porque se suma la presión sobre precios ante una menor oferta.
Muchos inquilinos no han sentido aún el incremento para 2016, que fue la inflación causada en 2015, de 6,77%, sin embargo, a quienes ya se les renovó el contrato y tienen ese aumento, ahora les toca pensar en el que vendrá.
Según analistas del mercado, la tasa de inflación cerrará en cerca de 6,5% en 2016, así que el ajuste será similar al del año pasado y debe tenerse en cuenta al buscar nueva residencia que se ajuste a los presupuestos familiares.
24 %
de las viviendas alquiladas en el V. de Aburrá tiene entre 71 y 90 metros cuadrados.