Estados Unidos inició este lunes en Houston una serie de reuniones del G20 sobre “abundancia energética”, con su nueva socia Venezuela como invitada, en medio de la guerra lanzada por Donald Trump contra Irán que ha trastornado el mercado mundial de combustibles.
Los debates, que van hasta el miércoles en esa ciudad del rico estado petrolero de Texas, acogen delegaciones de las mayores economías del mundo —incluidas China, India, Japón y Alemania—, y se espera la asistencia de grandes productores de petróleo, como Canadá y Arabia Saudita.
“Tenemos aquí a todos los países del G20, además de Venezuela. Se trata de que el centro geopolítico del petróleo se traslade fuera de Oriente Medio al hemisferio occidental”, dijo el secretario estadounidense del Interior, Doug Burgum, en una entrevista con Fox Business.
Tras la captura de Maduro y el posterior acercamiento entre Washington y Caracas, Trump busca aprovechar las riquezas venezolanas, con el respaldo de la presidenta interina Delcy Rodríguez.
El republicano anunció recientemente un acuerdo petrolero con Venezuela que contempla una participación estadounidense de 35% en North American Blue Energy Partners, así como el derecho de Estados Unidos a comprar 20% de la producción de crudo de los yacimientos venezolanos involucrados, a precio de costo.
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“El debate girará en torno a aumentar la producción y la refinación, no a su cierre, como ocurrió durante la presidencia de Biden”, agregó Burgum.
Rusia también enviaría funcionarios. La inesperada presencia del ministro de Finanzas ruso, Antón Siluánov, causó revuelo en una reunión del G20 hace dos semanas.
Aliados europeos de Ucrania expresaron su decepción sobre la decisión estadounidense de invitar a Rusia, lo que va en contra de los esfuerzos por excluir a Moscú debido a la guerra contra su vecino.
Las reuniones ocurren cuando los precios del gas y el petróleo aumentan por la guerra abierta en Oriente Medio, lo que complica el abastecimiento en Europa.
Una de las prioridades de Washington como anfitrión del G20 es ampliar el acceso a una energía asequible, confiable y segura, pero el suministro se ha visto drásticamente afectado desde que Estados Unidos e Israel atacaron a Irán en febrero.
Los precios se han disparado en Estados Unidos, donde un galón de diésel (3,78 litros) ha llegado a un valor récord y actualmente está en un promedio de 6,2 dólares de acuerdo con la Asociación Estadounidense del Automóvil.
La impopular guerra y sus consecuencias hacen temer una derrota al Partido Republicano de Trump en las elecciones legislativas de noviembre.
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El presidente de Estados Unidos ha acusado a Irán de prolongar el conflicto para perjudicarlo políticamente. Trump también acusó al presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, de provocar una escasez de diésel por medio de ataques a las refinerías de Rusia.
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Bloque de preguntas y respuestas:
- ¿Por qué Venezuela fue invitada a las reuniones del G20 sobre energía en Estados Unidos?
- Venezuela fue invitada por su importancia como productor de petróleo y por el reciente acercamiento entre Washington y Caracas. Estados Unidos busca impulsar una mayor producción energética y trasladar parte del centro geopolítico del petróleo hacia el hemisferio occidental.
- ¿Qué países participan en las reuniones del G20 sobre “abundancia energética”?
- Participan delegaciones de las principales economías del G20, entre ellas China, India, Japón y Alemania. También se espera la presencia de grandes productores de petróleo como Canadá y Arabia Saudita, además de Venezuela como país invitado.
- ¿Por qué Rusia participa en las reuniones del G20 pese a la guerra en Ucrania?
- Rusia fue invitada por Estados Unidos, lo que generó críticas entre aliados europeos de Ucrania. La presencia rusa contradice los esfuerzos de esos países por excluir a Moscú de espacios internacionales debido a su guerra contra Ucrania.