El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este martes que, de ser necesario, la Marina estadounidense escoltará a los petroleros que crucen el estrecho de Ormuz, en respuesta a las advertencias de la Guardia Revolucionaria de Irán sobre el cierre del paso marítimo.
“Si es necesario, la Marina de Estados Unidos comenzará a escoltar a los petroleros a través del estrecho de Ormuz lo antes posible. Pase lo que pase, los Estados Unidos garantizarán el LIBRE FLUJO DE ENERGÍA al MUNDO”, escribió el mandatario en su plataforma Truth Social.
Trump añadió que, con efecto inmediato, ordenó a la Corporación Financiera para el Desarrollo de Estados Unidos (DFC) ofrecer seguros y garantías contra riesgos políticos “a un precio muy razonable” para proteger la seguridad financiera del comercio marítimo, especialmente el energético, que transita por el Golfo. Según precisó, estos seguros estarán disponibles para todas las líneas navieras.
“El poderío económico y militar de Estados Unidos es el mayor del planeta. Próximamente se tomarán más medidas”, afirmó el jefe de Estado.
¿Qué es y qué está pasando en el estrecho de Ormuz?
La tensión se intensificó después de que Ebrahim Jabari, asesor principal del comandante en jefe de la Guardia Revolucionaria de Irán, anunciara el cierre del Estrecho de Ormuz tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán.
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“El estrecho está cerrado. Si alguien intenta pasar, los héroes de la Guardia Revolucionaria y la armada regular incendiarán esos barcos”, declaró Jabari, elevando la preocupación de los mercados y de la comunidad internacional.
El estrecho de Ormuz es una arteria estratégica del comercio energético global: por allí transita alrededor del 20% del petróleo mundial. Cualquier interrupción en ese corredor marítimo impacta de forma inmediata los precios internacionales del crudo y la logística de suministro.
Petróleo se dispara tras ofensiva contra Irán
La escalada bélica en Medio Oriente tuvo un efecto inmediato en los mercados. El precio del barril de Brent llegó a dispararse casi un 14% en la apertura, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) avanzó cerca de un 12%, luego del fin de semana en el que Estados Unidos e Israel lanzaron una ofensiva contra Irán.
En esos ataques murió el guía supremo iraní, el ayatolá Ali Jamenei, junto con otros altos mandos, lo que profundizó la crisis regional y elevó el riesgo geopolítico en el mercado energético.
El conflicto también está teniendo consecuencias operativas. Irak cerró la producción en Campo petrolero de Rumaila, el segundo yacimiento petrolífero más grande del mundo y el mayor del país, ubicado cerca de Basora, en el sur iraquí.
La razón es logística: los tanques de almacenamiento están llenos porque los buques ya no están recogiendo el crudo que normalmente se exporta a través del estrecho de Ormuz. Sin salida marítima, el flujo de exportaciones se detuvo, obligando a frenar la producción.
El escenario combina tensión militar, amenazas de bloqueo y volatilidad extrema en los precios del petróleo, en un momento en que el mercado energético global depende críticamente de la estabilidad en el Golfo Pérsico. Las próximas decisiones de Washington y Teherán serán determinantes para la trayectoria del crudo y el comercio marítimo internacional.
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