Las propuestas son para hacerlas, dicen por ahí, pero el Gobierno y los congresistas que consensuaron el articulado de esta reforma tributaria desatendieron ideas que, siempre discutibles, buscaban no solo tapar el billonario desbalance fiscal del presupuesto de la Nación para 2015, sino poner orden al galimatías que es hoy un Estatuto Tributario de casi 900 artículos.
Pasados apenas 23 meses de vigencia de la última reforma tributaria, y luego de tres meses de discusiones por la que cambia las reglas tributarias a partir de 2015, mañana a las ocho a. m. están citados los parlamentarios de las comisiones económicas para votar en primer debate el medio centenar de modificaciones acordadas entre el Gobierno y los ponentes.