Después de varios años de pausa en el desarrollo de yacimientos no convencionales, Ecopetrol retomó públicamente su apuesta por el fracking como parte de una nueva estrategia de exploración de petróleo y gas.
Durante su posesión en Santa Marta, Joaquín Gutiérrez aseguró que la petrolera avanzará en proyectos convencionales y no convencionales, además de mantener la exploración de hidrocarburos costa afuera. La incorporación de reservas y el aumento de la actividad exploratoria estarán entre las prioridades de su administración.
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El anuncio marca un cambio frente al anterior gobierno de Gustavo Petro y coincide con la decisión de Abelardo de la Espriella de volver a abrir la puerta a la exploración de hidrocarburos y a la suscripción de nuevos contratos.
Ese giro también cambia el escenario para otras compañías que tienen intereses o experiencia en yacimientos no convencionales. Una de ellas es Drummond, que ya tiene contratos vigentes en la cuenca Cesar-Ranchería y prepara una eventual perforación, mientras GeoPark ha expresado su interés en evaluar oportunidades y trasladar a Colombia la experiencia adquirida en Vaca Muerta, Argentina.
Drummond tiene el cronograma más concreto
En ese nuevo escenario, Drummond Energy aparece como una de las compañías con el camino más definido hacia una eventual perforación de fracking en Colombia.
La empresa prevé comenzar en 2027 las perforaciones de yacimientos no convencionales en la cuenca Cesar-Ranchería, ubicada entre Cesar y La Guajira.
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Su apuesta está relacionada con la formación La Luna y se desarrolla a través de cuatro contratos con la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH): CR2, CR3, CR4 y La Loma.
Los contratos CR2 y CR3 fueron firmados en diciembre de 2016 y se encuentran en fase de exploración, aunque suspendidos. El CR4 fue suscrito en diciembre de 2023 y está en fase cero. La ANH registra a Drummond Energy como titular de los contratos CR2, CR3 y CR4.
La compañía considera que el desarrollo de estos recursos requerirá estabilidad jurídica, licencias ambientales y capital. Alberto García, gerente de Drummond en Colombia, ha estimado que los operadores del sector, incluida Ecopetrol, podrían movilizar alrededor de US$10.000 millones en los próximos cuatro años si el desarrollo del fracking resulta viable.
Drummond también ha señalado que no contempla realizar esta actividad en parques naturales ni zonas montañosas, sino en áreas planas y despejadas.
GeoPark analiza oportunidades en Colombia
El interés de GeoPark se suma a la nueva dinámica que empieza a tomar fuerza en el sector. La compañía ya tiene experiencia directa con yacimientos no convencionales en Vaca Muerta, Argentina, un antecedente que su presidente ejecutivo, Felipe Bayón, ha utilizado para plantear la posibilidad de desarrollar este tipo de recursos en Colombia.
En una entrevista pasada con EL COLOMBIANO, Bayón destacó el aprendizaje obtenido en Argentina y puso como ejemplo la transformación de la provincia de Neuquén, donde se encuentra Vaca Muerta.
“En apenas una década, Neuquén, la provincia donde están estos activos, pasó a producir volúmenes de gas que hoy son, en orden de magnitud, cuatro veces superiores a toda la producción de gas de Colombia”, expresó.
Para el directivo, esa experiencia puede servir como referencia para Colombia, aunque con las particularidades propias del país. “Ese aprendizaje es relevante para Colombia”, señaló, al considerar que el desarrollo responsable de los recursos no convencionales debe formar parte de la discusión sobre la seguridad energética.
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GeoPark ingresó a Vaca Muerta con la adquisición de dos bloques no convencionales de petróleo y posteriormente avanzó con pozos horizontales y fracturamiento hidráulico. La compañía ha reportado que, después de estas operaciones, la producción de uno de sus activos pasó de cerca de 1.500 a más de 4.000 barriles equivalentes de petróleo diarios.
En Colombia, sin embargo, la compañía todavía está en una etapa preliminar. GeoPark no ha anunciado un bloque específico, municipio, monto de inversión, cronograma de perforación o volumen potencial de producción asociado con un proyecto de fracking.
El Gobierno abrió nuevamente la puerta al fracking
Los planes empresariales coinciden con el cambio de posición del Gobierno frente a la exploración de hidrocarburos.
El presidente Abelardo de la Espriella ha manifestado que su gobierno retomará la suscripción de contratos de exploración, incluido el fracking, bajo criterios de responsabilidad ambiental.
Durante su discurso de posesión, el mandatario afirmó que impulsará una política de exploración y producción de hidrocarburos y sostuvo que el país no puede aceptar una caída de sus reservas de petróleo y gas.
Fabio Arjona, ministro de Ambiente, también ha defendido la posibilidad de desarrollar esta tecnología bajo estándares técnicos y ambientales. Según ha señalado, el fracking ocuparía menos del 2% del territorio nacional y no se realizaría en áreas estratégicas o protegidas.
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Colombia ya tuvo pilotos de fracking
El país ya había avanzado en el estudio de los yacimientos no convencionales antes de la actual reactivación.
En 2020, durante el Gobierno de Iván Duque, se estableció el marco para los Proyectos Piloto de Investigación Integral (PPII). El objetivo era evaluar los aspectos técnicos, ambientales, sociales y económicos del fracking antes de una eventual explotación comercial.
Los proyectos Kalé y Platero, ubicados en Puerto Wilches, Santander, fueron los principales pilotos.
Kalé fue adjudicado a Ecopetrol en noviembre de 2020 y su contrato se firmó en diciembre de ese año. Platero fue adjudicado a ExxonMobil en abril de 2021 y contratado posteriormente.
Para avanzar, las empresas debían superar los trámites ante la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA).
En marzo de 2022, la ANLA otorgó la licencia ambiental para Kalé. Sin embargo, los pilotos no llegaron a convertirse en una operación comercial de fracking y el desarrollo de los no convencionales quedó frenado durante el Gobierno de Gustavo Petro.
¿Cuándo podría producir el fracking?
Uno de los principales puntos que debe tenerse en cuenta es que perforar un primer pozo no significa comenzar a producir petróleo o gas de inmediato.
Según Nelson Castañeda, inicialmente podrían requerirse entre 10 y 12 pozos para establecer variables como el espaciamiento entre perforaciones, la longitud de las fracturas, la productividad de las formaciones y la viabilidad comercial de los recursos.
La industria sostiene que Colombia ya cuenta con suficiente información geológica para avanzar en algunas zonas y que puede aprovechar la experiencia acumulada en desarrollos como Permian, en Estados Unidos, y Vaca Muerta, en Argentina.
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Sin embargo, los resultados de las decisiones tomadas actualmente podrían tardar varios años en reflejarse en las reservas y la producción nacional.
El potencial de gas y petróleo está en discusión
El atractivo para las empresas está relacionado con el potencial de los yacimientos no convencionales.
En el caso de Cesar-Ranchería, Drummond ha señalado que la formación podría contener hasta 20 tera pies cúbicos de gas natural producible, una cifra que, de confirmarse mediante los estudios y perforaciones correspondientes, tendría un impacto significativo sobre las reservas del país.
Desde Campetrol también se ha planteado que el desarrollo de los no convencionales podría multiplicar las reservas de gas y aumentar las de petróleo. Sin embargo, esas estimaciones dependen de los resultados técnicos y económicos de los proyectos. El marco jurídico permite avanzar, pero cada proyecto debe tramitar sus permisos.
El fracking continúa siendo jurídicamente posible en Colombia.
En 2022, el Consejo de Estado mantuvo la vigencia del Decreto 3004 de 2013 y la Resolución 90341 de 2014, normas que establecen criterios técnicos para la exploración y explotación de hidrocarburos en yacimientos no convencionales.
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Esto no significa que las compañías puedan comenzar a perforar automáticamente. Cada iniciativa debe cumplir sus respectivas obligaciones contractuales, técnicas y ambientales y obtener las autorizaciones requeridas.
Por eso, aunque el nuevo Gobierno haya abierto nuevamente la puerta al fracking, el paso de los anuncios a la producción dependerá de los contratos, las perforaciones, los resultados técnicos, las licencias ambientales y las inversiones.
Bloque de preguntas y respuestas
- ¿Cuándo podría comenzar Drummond a perforar el primer pozo de fracking en Colombia?
- Drummond Energy prevé comenzar en 2027 las perforaciones de yacimientos no convencionales en la cuenca Cesar-Ranchería, entre Cesar y La Guajira. Sin embargo, la fecha dependerá de que se cumplan las condiciones contractuales, técnicas y ambientales necesarias.
- ¿Qué pasó con los pilotos de fracking de Ecopetrol en Puerto Wilches?
- Los proyectos Kalé y Platero, diseñados para evaluar la viabilidad técnica, ambiental y social del fracking, no llegaron a convertirse en operaciones comerciales. Kalé, de Ecopetrol, obtuvo licencia ambiental en 2022, pero los proyectos quedaron frenados durante el Gobierno de Gustavo Petro.
- ¿Cuánto tiempo tardaría el fracking en generar nueva producción de petróleo y gas en Colombia?
- El fracking no generaría producción comercial de manera inmediata. Según la información de la noticia, inicialmente podrían requerirse entre 10 y 12 pozos para evaluar variables como productividad, espaciamiento y longitud de las fracturas; por ello, los resultados de las decisiones tomadas hoy podrían tardar varios años en reflejarse en la producción.