Aviones derribados y despliegue previo
Solo el fin de semana, tres aviones F-15E Strike Eagle fueron derribados en Kuwait, lo que representaría pérdidas cercanas a US$300 millones, considerando que cada aeronave cuesta alrededor de US$90 millones.
A esto se suman los gastos previos al inicio formal de los ataques. El traslado de tropas, barcos y aviones a la región habría costado unos US$630 millones, según estimaciones de Elaine McCusker, exfuncionaria del presupuesto del Pentágono y actual investigadora del American Enterprise Institute, citadas por The Wall Street Journal.
Además, aproximadamente 50.000 soldados estadounidenses ya estarían participando en la operación, con más efectivos en camino, según reportó The Washington Post.
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El costo de cada arma en el campo de batalla
El despliegue incluye activos de alto costo. Entre ellos:
- US$13 millones diarios: operación de dos portaaviones en la región. Bloomberg informó que el USS Gerald Ford puede costar cerca de US$11,4 millones por día en funcionamiento.
- US$43,8 millones: costo estimado de 1.250 drones de un solo uso, conocidos como “kamikaze”, con un precio unitario cercano a US$35.000.
- US$130.000 a US$150.000 por hora: operación de bombarderos B-2, según reportes de The New York Times.
- US$2 millones por unidad: misiles Tomahawk utilizados en los ataques.
US$12,8 millones cada uno: interceptores de misiles antibalísticos THAAD.
Expertos del sector defensa advierten que los ataques más complejos, que combinan drones de precisión y aeronaves tripuladas, pueden costar decenas de millones de dólares por operación.
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¿Cuánto podría costar la guerra?
Kent Smetters, director del Penn Wharton Budget Model, estimó en Fortune que el costo para los contribuyentes estadounidenses sería de al menos US$40.000 millones, aunque podría acercarse a US$65.000 millones e incluso alcanzar los US$95.000 millones si el conflicto se prolonga.
Más allá del gasto militar directo, el impacto macroeconómico podría ser mayor. Smetters calcula que la guerra podría generar una pérdida económica para EE. UU. de entre US$50.000 millones y US$210.000 millones, debido a efectos sobre el comercio internacional y los mercados energéticos.
Un historial de alto gasto en la región
El proyecto Costs of War de la Universidad de Brown estima que solo en 2025, antes de esta nueva ofensiva, las operaciones militares en Irán ya habían costado entre US$2.000 y US$2.250 millones.
Entre octubre de 2023 y septiembre de 2025, Estados Unidos habría gastado entre US$31.500 millones y US$33.700 millones en operaciones relacionadas con el Medio Oriente, incluyendo apoyo militar a Israel y acciones en Irán y Yemen.
En perspectiva histórica, investigadores de Brown estiman que desde los atentados del 11 de septiembre de 2001, Estados Unidos ha destinado alrededor de US$5,8 billones a guerras y operaciones vinculadas, cifra que incluye atención médica para veteranos y costos internos de seguridad.
Impacto económico y humano
El conflicto ya comienza a sentirse en los mercados. Los precios del petróleo y el gas han mostrado volatilidad, mientras que los principales índices bursátiles registraron caídas cercanas al 1% antes de la apertura del lunes, aunque luego se recuperaron.
En el plano humano, el costo es aún más grave. Se reportan más de 500 víctimas en Irán y al menos seis soldados estadounidenses muertos en acción, según datos oficiales.
También se han informado fallecimientos en otros países de la región, incluidos Israel, Emiratos Árabes Unidos y Omán.