<img height="1" width="1" style="display:none" src="https://www.facebook.com/tr?id=378526515676058&amp;ev=PageView&amp;noscript=1">
Síguenos en:
Economía | PUBLICADO EL 07 marzo 2022

Precios de papa, aceite y huevos encarecen la vida en Medellín

La canasta básica subió un 24,67% en solo un año en Medellín

  • El precio de los alimentos siguen disparados en el país. FOTO JULIO CÉSAR HERRERA
    El precio de los alimentos siguen disparados en el país. FOTO JULIO CÉSAR HERRERA
  • El precio de los alimentos siguen disparados en el país. FOTO JULIO CÉSAR HERRERA
    El precio de los alimentos siguen disparados en el país. FOTO JULIO CÉSAR HERRERA
Image

El alza en el costo de vida para Medellín fue el segundo más bajo en toda Colombia durante febrero. Así lo indicó el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) en el más reciente reporte sobre el Índice de Precios al Consumidor (IPC).

El aumento mensual en los productos y servicios fue de 1,34%, una variación que, inclusive, estuvo por debajo del promedio nacional. Pero si se compara con febrero del año pasado, el alza es de 7,37%. Eso quiere decir que el valor asumido por los medellinenses para satisfacer sus necesidades básicas excede la meta establecida por el Banco de la República (3%).

Lo anterior indica que el poder adquisitivo de los paisas pierde fuerza debido al alto costo que están exhibiendo, principalmente, alimentos como las papas, los huevos, el aceite y las lentejas (ver gráfico).

La comida sigue cara

La carga que implica abastecer el hogar cada vez es más pesada y la porción de los ingresos que debe destinarse a este gasto no ha parado de subir desde el año pasado.

La situación no es menor, especialmente si se tiene en cuenta que, según el Dane, en Medellín y el área metropolitana hay 1,2 millones de personas en situación de pobreza monetaria y sus ingresos son insuficientes a la hora de costear sus necesidades básicas.

Hablando específicamente de los comestibles, con corte al 4 de marzo, las compras de una canasta estrictamente básica en la capital antioqueña, con base en el boletín semanal de precios (Sipsa), llegaba a los $70.010. En contrate, para la misma fecha del año pasado esas mismas compras tenían un costo de $56.155. Sin embargo, es de anotar que en este cálculo se excluyen los lácteos y proteínas como la carne de res, pollo y cerdo.

En medio de esta situación, EL COLOMBIANO ha realizado recorridos por las centrales de abastos para consultar a los comerciantes de qué manera están reaccionando los consumidores a este panorama de carestía.

Mermar las porciones

De acuerdo con los distribuidores ubicados en la Plaza Minorista José María Villa, muchos clientes están optando por reducir las cantidades que se llevan en verduras.

“Esto nos afecta a los comerciantes porque uno necesita buen capital para comprar más surtido. Mucho de lo que se vende aquí es fiado y no siempre alcanzamos a recoger la plata para pagarle al mayorista. Entonces uno queda debiendo y ya después el proveedor no le suelta la misma cantidad”, afirmó en su momento Carlos Gómez, un veterano comerciante de la central de abastos.

El desespero del consumidor salta a la vista por estos días y se preguntan qué está pasando con los precios, por qué no paran de subir. Y a partir de lo que han escuchado, los distribuidores tratan de explicarles que todo obedece la crisis portuaria mundial, esa que elevó el precio del transporte marítimo de US$2.000 en 2019, a casi US$30.000 en la actualidad. Por ende, los insumos importados para el agro han incrementado y ese costo termina transmitiéndose a los hogares.

Las perspectivas en este sentido indican que la normalización en las navieras no llegaría hasta inicios de 2023. Así mismo, el conflicto entre Rusia y Ucrania podría generar un presión adicional en los costos, al ser proveedores de agroinsumos como la urea

Infográfico

Contexto de la Noticia

radiografía Los otros gastos que incrementaron en febrero

Durante febrero, la educación tuvo un alza mensual de 5,68% y fue la división de gasto que más incrementó en Medellín. Sin embargo, Juan Daniel Oviedo, director del Dane, expuso que se trataba de un efecto por el ajuste en los precios de las matrículas. De otro lado, tanto en Medellín como en el resto del país, según el funcionario, el costo de los arriendos tuvo una considerable contribución en el aumento del costo de vida, lo que, tal como lo explicó, demuestra que se está presentando la indexación de los canones de arriendamieno sobre el 5,62% que marcó la inflación anual en 2021. Igualmente, en todo el país aumentó el c la electricidad y su alza anual llegó a 15,28%.

.