La intención del presidente Gustavo Petro de reasumir algunas de las funciones presidenciales de carácter regulatorio para intervenir el mercado de servicio de energía eléctrica en el país podría comprometer a futuro billonarias inversiones, necesarias para mantener la calidad del servicio.
Así lo han advertido gremios y expertos del sector eléctrico, al precisar que si el Ejecutivo baja de manera unilateral las tarifas de energía, pasando por encima del ente regulador, y eliminando conceptos de la fórmula (cargo por confiabilidad y precio de energía en bolsa como lo contempla), las empresas se quedarán sin los recursos suficientes para adelantar las inversiones mínimas necesarias con el fin de garantizar un suministro de electricidad las 24 horas del día, y siete días a la semana.
Los gremios del sector indican que para este negocio las inversiones son de largo aliento, y más para la expansión del sistema, ya que se debe atender la creciente demanda (5%), lo que significa que se requieren 1.000 megavatios (MW) nuevos por año.
Y aunque no hay una cifra concreta de cuánto se dejaría de invertir en el mercado eléctrico con una intervención del presidente Petro al sector, como le explicaron voceros de los gremios a EL COLOMBIANO, sí indicaron que se estaría hablando de billones de pesos que el sector dejaría de percibir para garantizar la calidad en el servicio.
Continuos ajustes
Precisaron los gremios que el sector debe hacer continuos ajustes al sistema de acuerdo con los cambios en la oferta y la demanda de energía para mantener y reforzar esa confiabilidad.
Por esta razón, es necesario que la Nación siga dando las señales de expansión a través de las subastas de energía, para desembolsar las inversiones necesarias y así garantizar la electricidad en firme. Es decir, que estas deben estar acompañadas de una política pública que mantenga la confianza inversionista en todas los eslabones del sector.
“La intervención del Presidente Gustavo Petro en la Comisión de Regulación de Energía y Gas (Creg) aumentará la incertidumbre en la inversión y, al subir el riesgo, podría incrementar el costo promedio de operación de las empresas. Por lo tanto, el valor de las inversiones que dejará de recibir el país dependerá de cuáles son efectivamente las medidas tarifarias que adopte el gobierno para lograr dicho objetivo”, señaló Daniel Medina, presidente de la Asociación Colombiana de Ingenieros (Aciem).
El líder gremial recalcó que es importante que se respeten los principios legales de sostenibilidad y viabilidad de las inversiones y se proteja a los usuarios para garantizar un adecuado y equilibrado desarrollo del sector eléctrico en los próximos años.
En el mismo sentido, Liliana Alemán, consultora y experta en el sector eléctrico, subrayó que la generación, distribución y transmisión se caracterizan por tener inversiones de capital altas con periodos de recuperación de largo plazo; por lo tanto, los aportes de recursos de los inversionistas, así como la financiación que se requiere solo son posibles si se tienen criterios claros y transparentes de remuneración.
“Los proyectos de energía, incluyendo los renovables, se verían obstaculizados si se diera una intervención de los precios sin criterios técnicos. Si se frenan las inversiones en el sector se podría tener el riesgo de desabastecimiento cada vez más latente, unido con una desaceleración de la economía”, dijo Alemán.
Inversiones en generación
En el frente de generación, la intervención del gobierno al sector eléctrico comprometería billonarias inversiones para nuevas plantas.
Para la Asociación Colombiana de Generadores de Energía Eléctrica (Acolgen), en un escenario de crecimiento medio en el consumo de electricidad, este negocio necesita de aquí a 2029 más de $20 billones para atender el incremento proyectado de la demanda.
Para Natalia Gutiérrez, líder del gremio, estas inversiones son para plantas nuevas de generación de energía eléctrica, sin contar todas las inversiones que se tienen que hacer en el resto de la cadena (transmisión y distribución).
“Este valor se calcula de acuerdo a la energía que necesitaría el país para abastecer el crecimiento de la demanda en los próximos seis años, de acuerdo a las proyecciones de demanda de la Unidad de Planeación Minero Energética (Upme). En transmisión y distribución los montos en riesgo serán adicionales y seguramente significativos para poder mantener la calidad en la prestación de servicio. Aquí lo más importante es tener confiabilidad y eficiencia en todos los eslabones de la cadena”, dijo.
Por su parte, Alejandro Castañeda, director de la Asociación Nacional de Empresas Generadoras (Andeg), afirmó que no hay certeza del monto de las inversiones que se frenarían por la intervención del mercado eléctrico que busca el gobierno. Dejó en claro que los recursos programados deben ejecutarse, pero que el inconveniente es para los proyectos que necesita el país a mediano y largo plazo.
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