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La acogedora terraza del Parque Biblioteca León de Greiff, La Ladera, solía contar con un hermoso piso de madera que ahora es solo un recuerdo. Foto: Julio Herrera -
Actualmente, las pocas tablas de madera que quedan están apiladas contra algún muro, algunas medio pegadas al suelo o utilizadas como barricadas para restringir el acceso a ciertas zonas. Foto: Julio Herrera -
Dos procesos jurídicos impide meterle mano de lleno a una reparación. Desde la administración distrital confirmaron que cursan dos procesos. Por un lado, hay una demanda de la firma Arquitectos e Ingenieros Asociados contra la EDU y la compañía de seguros que se encuentra en el Consejo de Estado. Por otro lado, una de la EDU contra la mencionada firma que tampoco tiene fallo de fondo. Foto: Julio Herrera -
El reconocido deck en la Biblioteca La Ladera, donde solían proyectarse películas al aire libre y realizarse actividades como lunadas y noches de poesía, ha experimentado un deterioro progresivo desde sus inicios. Foto: Julio Herrera -
La comunidad ha demostrado una notable apropiación y compromiso con la Biblioteca a lo largo de todos estos años. A pesar de las inundaciones, las goteras y otros desafíos, los miembros de la comunidad han resistido y se han adaptado. Han colocado baldes para recibir las goteras, han ayudado a resguardar los libros y el material educativo durante las emergencias, y han participado activamente en propuestas y actividades para mantener vivo esta importante lugar de la comuna 8. Foto: Julio Herrera -
Algunos lugares de la parte externa de la biblioteca muestran los daños causados por el agua durante estos 10 años. Foto: Julio Herrera -
El secretario de Cultura, Santiago Silva, señaló que son conscientes de la situación y que trabajan en medidas concretas de cara a la temporada de lluvias que las autoridades ambientales proyectaron para esta época, con el fin de que el agua no afecte las actividades en el lugar. Foto: Julio Herrera
Biblioteca La Ladera en Medellín 10 años esperando reparación
La situación se agrava por procesos jurídicos que, hasta ahora, no ha logrado destrabarse, impidiendo que se pueda programar las obras de restauración