Conozca a las “zari” que lo visitan y cómo cuidarlas
Este año han sido atendidas más de 1.500 por el Centro de Valoración del Área Metropolitana.
A diferencia de las ratas, que son gregarias (viven en comunidad), las zarigüeyas son solitarias. Además, tienen un cuerpo más grande (casi como el de un gato) y una cola prensil que les permite sujetarse a los arboles. FOTO
SSTOCK
Decirle chuchas a las zarigüeyas es una costumbre pasada de moda. Sí... Es una forma tradicional de referirse a ellas, pero ¿no le parece que le hace poca justicia a la importancia que ocupan dentro de los ecosistemas?
Chucha suena más a rata, ¿no? Y la realidad es que las zarigüeyas no tienen nada que ver con los roedores. De hecho, están más emparentadas con los canguros y los koalas, ¡imagínese! Si las ve cerca de su casa sepa que es como si lo estuviera visitando una parte de Australia.
“Los marsupiales se caracterizan por que las hembras tienen en la parte del vientre una bolsa donde mantienen a sus crías. Estas nacen con un bajo nivel de crecimiento y se terminan de desarrollar en esa bolsita que se llama marsupio”, explica Luz Rodríguez...