¿Se alcanzará la meta del Acuerdo de París de estabilizar el aumento de la temperatura a máximo 2° Celsius con respecto a los años 1800?
No parece a la luz del informe presentado esta semana por la Agencia Internacional de Energía: las emisiones de dióxido de carbono (CO2) aumentaron 1,7 % el año pasado hasta 33 gigatoneladas.
El incremento se explica por la mayor demanda mundial de energía: 2,3 % en 2018, la más alto esta década debido a una economía global más sólida y a la participación de los sectores de calentadores y aires acondicionados ante climas cada vez más extremos. El gas se convirtió en la opción preferida, respondiendo por 45 % del nuevo consumo de energético.
También creció la demanda de combustibles fósiles, con 70 % del crecimiento por segundo año, mientras que la generación solar y eólica subió 31 %, insuficiente todavía para satisfacer las crecientes necesidades de energía.
Muy negra
Fue el uso de carbón el que más participó en las mayores emisiones de CO2: la producción de energía con este respondió por 10 gigatoneladas de carbono. Una nueva generación de plantas en Asia responde por gran parte de ese uso. En esa región se encuentra la mayoría de las plantas movidas por este mineral.
En Estados Unidos las emisiones crecieron 3,1 % y las chinas 2,5 %, superados por el 4,5 % de las de India.
Hubo dos regiones en las cuales se emitió menos: Europa y Japón.
El informe revela que la electricidad es el combustible del futuro. El año pasado creció 4 % a más de 23.000 teravatios/hora, respondiendo hoy por 20 % del consumo total de energía.
Para Fatih Birol, director ejecutivo de la AIE, “el año pasado fue dorado para el gas, que respondió por casi la mitad del crecimiento de la demanda de energía. Pero a pesar del mayor crecimiento en las renovables, las emisiones globales están creciendo, demostrando una vez más que se requiere una acción urgente en todos los frentes: desarrollar nuevas soluciones energéticas, cortar emisiones, mejorar la eficiencia y con inversiones en innovación incluyendo la captura de carbono, su utilización y almacenamiento”.
0,7 %
aumentó el uso de carbón el año pasado, sin embargo, menor frente al 4,5 % de 2017