Vestida de blanco, con un rosario y varios accesorios con la bandera de Venezuela, llegó María Corina Machado a votar, sobre el mediodía de este domingo, a su puesto de votación en Caracas.
En contexto: Llegó el día en el que el chavismo podría caer, tras 25 años en el poder en Venezuela
Con la tranquilidad que le da haber hecho una campaña que movió masas, junto al candidato Edmundo González, la líder opositora llegó a depositar su voto al colegio Elena de Bueno, en Los Chorros. Rodeada de seguridad y los medios de comunicación, la política subió los escalones de ingreso al lugar de votación y, al finalizar su ascenso, se encontró con un grupo de militares a los que quiso saludar; sin embargo, al extenderle su mano a una de ellas, la mujer le dio la espalda y dejó a María Corina con la mano estirada.
Los medios que estaban cubriendo la llegada de la opositora no dejaron pasar el hecho, el cual quedó grabado en video, pero también expresaron su molestia con el grupo de militares que, de espalda, cubrieron la entrada al puesto de votación para impedir que captaran imágenes de María Corina votando.
La líder opositora votó a las 2:11 p.m. hora de Caracas (1:11 p.m. hora de Colombia) y al salir se mostró feliz por la fiesta democrática que se está viviendo en la capital y en general por todo el país y aunque no se atrevió a jugársela por un resultado, se mostró confiada en que este domingo el oficialismo caerá derrotado.
“Se siente una energía muy hermosa, de un país unido. La comunidad junta, acompañándose con solidaridad, con respeto, con hermandad. Yo creo que esos son los valores que hoy definen este enorme movimiento social por la redención y para la liberación. Estamos presenciando y estamos haciendo historia. Este día lo vamos a recordar toda la vida (...) Confío en la gente, confío en los ciudadanos que sabemos enfrentar y superarnus todos los obstáculos y hacer valer nuestros derechos”, fue el mensaje de Machado tras salir de votar.
Más temprano, a las 10:50 de la mañana, el candidato Edmundo González votó acompañado de su esposa, Mercedes López, y su hija Mariana González, en el colegio Santo Tomás de Villanueva, en Caracas.
A su salida, el candidato pronunció un esperanzador discurso: “Confiamos en que Fuerza Armada hará respetar la decisión de nuestro pueblo. Vamos a cambiar el odio por amor. Vamos a cambiar la pobreza por el progreso. Vamos a cambiar la corrupción por honestidad. Vamos a cambiar las despedidas por el reencuentro”.