A sus 36 años, el médico estadounidense David Beversluis tiene dos trabajos. Algunos meses del año los pasa en la Universidad del Sur de California, en Los Angeles. El resto del tiempo lo invierte en ese oficio que eligió para servir a la gente. Por eso, desde mayo está abordo del barco Aquarius, de las ONG SOS Mediterranée y Médicos Sin Fronteras (MSF). Allí tiene la misión de atender a las personas que fueron rescatadas del océano.
Es el líder médico abordo y cada noche sale a alta mar con un equipo conformado por 34 tripulantes más. Su misión: salir en botes pequeños bajo la oscuridad para buscar a las personas que podrían estar nadando o flotando. Les presta auxilio llevándolas hasta su bote, revisa su estado de salud y las sube al barco...