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¿Qué sigue para el territorio de Esequibo tras el referendo en Venezuela?

Luego de la celebración de la consulta simbólica, el gobierno de Nicolás Maduro no ha anunciado cuál sería su siguiente paso en medio de la disputa sobre el territorio que hoy es jurisdicción de Guyana. Expertos dicen que, en la práctica, la posibilidad de un cambio sobre la región es remoto.

  • Según el CNE, la autoridad electoral de Venezuela, el referendo obtuvo más de 10 millones de votos. FOTO: AFP
    Según el CNE, la autoridad electoral de Venezuela, el referendo obtuvo más de 10 millones de votos. FOTO: AFP
04 de diciembre de 2023
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Más allá del referendo promovido por Venezuela, las posibilidades de que el territorio del Esequibo se convierta en un nuevo Estado venezolano son prácticamente remotas. Al menos, eso creen la mayoría de los analistas políticos internacionales.

Es decir, más allá del significado simbólico y de opinión, en el plano administrativo real y práctico es muy difícil que se den cambios bajo la mirada de los organismos internacionales. El argumento principal en contra de alguna posible modificación sobre el estado administrativo del Esequibo, una región que representa casi dos terceras partes del territorio de Guyana y con un gran potencial en recursos naturales, es que la comunidad internacional ya ha manifestado su intención de hace respetar las leyes y acuerdos vigentes.

Según el CNE, la autoridad electoral de Venezuela, la consulta tuvo una participación de más de 10 millones de votos, lo que no está claro es si cada voto corresponde a una sola persona o si fueron computados cinco por cada participante, teniendo en cuenta que ese era el número de preguntas que componían el documento de la consulta.

Entre otras cosas, el gobierno del presidente Nicolás Maduro no ha hecho ningún anuncio posterior a la divulgación de los resultados del referendo, según el cual más del 95% ciento de los votantes habrían respaldado la adhesión de esta región de Guyana a Venezuela.

Hasta ahora las muestras más palpables en medio de la histórica disputa han sido movimientos de tropas a lado y lado de la frontera. Y una evidente excitación por parte de los habitantes del Esequibo, quienes manifiestan estar nerviosos ante posibles enfrentamientos militares.

Para Phil Gunson, analista internacional, la campaña del gobierno de Maduro sobre el tema de Esequibo tendría que ver con una intención de rédito político.

“Un gobierno autoritario que se enfrenta a una situación política difícil siempre está tentado a buscar un tema patriótico para envolverse en la bandera y conseguir apoyo”, señaló en declaraciones a la cadena CNN.

En declaraciones hechas en las horas posteriores el referendo, Maduro dijo que este se podía calificar como “los primeros pasos de una nueva etapa histórica para luchar” por los intereses de Venezuela. “El pueblo venezolano ha hablado alto y claro. Ha sido una jornada maravillosa”, añadió el mandatario, quien buscará la reelección en 2024. “Ha sido una jornada maravillosa”, reiteró.

Maduro también señaló que el referendo fue convocado por “una causa nacional” y para tratar de “recuperar lo que les dejaron los libertadores”. La posición del gobierno venezolano de desconocer los recientes arbitramentos de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) ha causado polémica hasta en buena parte de la ciudadanía local.

Para algunos analistas, la reactivación de las intención de recuperar la región del Esequibo por parte de Maduro, después de 50 años de disputas, está relacionado con su gran potencial de recursos naturales, ya que dentro de sus 160.000 kilómetros cuadrados cuenta una reserva estimada de 11.000 millones de barriles de petróleo y 109.000 hectáreas de yacimientos de oro.

Durante años, Venezuela ha argumentado que el río Esequibo es la frontera natural con Guyana, como en 1777 cuando era Capitanía General del imperio español, y apela al Acuerdo de Ginebra, firmado en 1966 antes de la independencia de Guyana del Reino Unido, que sienta las bases para una solución negociada y anuló un laudo de 1899 que definió los límites que defiende su vecino. Desde el gobierno de Guyana, por su parte, defienden ese laudo y piden que sea ratificado por la Corte Internacional de Justicia (CIJ), máximo tribunal de Naciones Unidas.

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