Vestido con un overol gris, de manga larga y con dos bolsillos en el pecho, el exjefe del Clan del Golfo, Dairo Antonio Úsuga, alias Otoniel, arribó en la noche del miércoles 4 de mayo a Estados Unidos, extraditado desde Colombia.
El hombre de 50 años, nacido en Necoclí, Antioquia, descendió del avión privado de la DEA custodiado por agentes de la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI), la Interpol y la Fuerza Aérea.
Esposado de pies y manos, estuvo acompañado de dos hombres de la HSI quienes lo sujetaron de los brazos durante todo el trayecto para su posterior traslado al centro de reclusión federal en Brooklyn, en el estado de Nueva York,
El operativo para que el otrora integrante del EPL arribara a territorio estadounidense requirió de la coordinación de las autoridades de ambos países y un gigantesco plan de seguridad en Bogotá.
Alias Otoniel, quien tiene 128 procesos abiertos en Colombia, es señalado por delitos de narcotráfico, asesinatos y delitos contra la Fuerza Pública. A él el presidente Iván Duque lo comparó con Pablo Escobar como uno de los “delincuentes” más peligrosos de los últimos años.
Dairo Antonio Úsuga salió el miércoles de la base aérea de Catam, en Bogotá, vistiendo un traje café, portando un tapabocas y un chaleco antibalas después de que el Consejo de Estado levantara la medida cautelar que impedía su extradición a Estados Unidos.
Desde Bogotá embarcó un avión de la DEA entre risas, pero con un par de lágrimas en sus pupilas. Empero, las imágenes dan cuenta de que al llegar al aeropuerto neoyorquino su rostro cambió de forma evidente.
Las primeras fotografías de Otoniel en Estados Unidos muestran a un hombre serio, que esquiva el lente de la cámara y está fuertemente custodiado.
Con el arribo del exjefe del Clan del Golfo a ese país se abre un proceso que puede durar varios meses para determinar su pena ante la justicia estadounidense, desde donde podrá colaborar con los expedientes que tiene abiertos en Colombia.