Cientos de miles de catalanes desbordaron Barcelona en su tradicional marcha por el Día de Cataluña (Diada), fecha conmemorativa que en los últimos años ha tomado mucha relevancia, toda vez que desde que los independentistas están en el poder en dicha comunidad autónoma (2010), se han realizado distintos intentos por lograr la secesión ante España.
Este año la movilización fue precedida por un minuto de silencio en memoria de los atentados yihadistas de Barcelona y Cambrils (Tarragona) del pasado 17 de agosto.
La forma en que se realiza la marcha —que cambia cada año— esta vez se planteó para hacer una cruz en dos avenidas perpendiculares de Barcelona: el paseo de Gracia (passeig de Gràcia) y la calle de Aragón (calle de Aragó).