En el Centro Universitário Aparício Carvalho, ubicado en Porto Velho, Brasil, lo que debía ser una lección cotidiana de Derecho Penal terminó en un crimen que ha conmocionado a toda la comunidad académica internacional.
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Mientras la jornada transcurría con normalidad, João Cândido da Costa Júnior, un estudiante de 24 años, se levantó repentinamente de su asiento. Sin mediar palabras que alertaran sobre sus intenciones, atacó con un arma blanca a la docente Juliana Mattos de Lima Santiago, de 41 años, frente a la mirada de decenas de compañeros.
Pese a que varios alumnos intentaron intervenir de inmediato y lograron someter al agresor para evitar que el ataque continuara, las heridas infligidas a la profesora ya eran de extrema gravedad. Los hechos ocurrieron el pasado viernes 6 de febrero.
Respuesta policial y de emergencias: perfil de la víctima y contexto laboral
Uniformados de la Policía Militar llegaron a la institución minutos después del incidente. El joven fue capturado en el sitio y trasladado a una dependencia policial para dar inicio al proceso judicial.
Simultáneamente, Juliana Mattos fue evacuada de urgencia al Hospital João Paulo II en un estado bastante grave. A pesar de la intervención de los especialistas médicos, la docente no resistió la severidad de las lesiones.
Su fallecimiento fue confirmado poco después, dejando un vacío profundo en una institución donde era respetada por su trayectoria profesional. Juliana Mattos de Lima Santiago no solo dedicaba su vida a la enseñanza académica.
La víctima tenía un vínculo estrecho con el sistema de justicia de la región, pues además de su rol como docente, se desempeñaba como secretaria administrativa en la Policía Civil de Rondônia. Un rol que pocos, según medios locales, sabían que tenía.
Esta dualidad de funciones en su vida destacaba su compromiso con el ámbito jurídico, el mismo que enseñaba diariamente en las aulas donde perdió la vida.
El resultado de las investigaciones y luto institucional
La Policía Civil de Rondônia (PCRO) asumió la investigación de este hecho para esclarecer lo más pronto posible las razones del homicidio.
Aunque las autoridades mantuvieron cautela, reportes preliminares sugirieron la existencia de “diferencias previas entre el estudiante y la docente”, una hipótesis que no fue confirmada de manera oficial en el expediente.
Días después de lo ocurrido, las autoridades tuvieron acceso a los mensajes de texto entre la profesora y el señalado asesino, por lo que determinaron que, al parecer, todo habría ocurrido porque Juliana rechazó a João. Todo indicaba que a él le gustaba y ella tenía novio.
“Se determinó que la víctima estaba siendo acosada por el estudiante, quien buscaba una relación más allá de la típica entre alumno y profesor. Intentó repetidamente tener un encuentro íntimo con ella; la profesora le advirtió que esto no podía suceder, pero él se mostró frustrado ante su negativa a aceptar sus insinuaciones”, detalló Leisaloma Carvalho, delegada de la PCRO.
Ante la magnitud de la tragedia, el Centro Universitário Aparício Carvalho emitió un comunicado oficial donde manifestó su rechazo absoluto a la violencia. La institución decretó tres días de luto institucional y la suspensión total de sus actividades académicas en memoria de la profesora.