El símbolo nazi. En un tren público. En la ciudad de Nueva York. En pleno 2017. Parece un absurdo en la metrópoli con más judíos de Estados Unidos y 75 años después del holocausto.
-Supongo que es la América de Trump -dijo uno de los pasajeros.
-No señor, no lo es -pensó Gregory Locke-. Ni lo es esta noche ni lo será nunca. No mientras los ciudadanos obstinados de Nueva York tengamos algo qué decir al respecto.
Gregory Locke había visto varias cruces esvásticas pintadas en algún rincón de la ciudad, pero nunca un vagón completo rayado con el símbolo del régimen de Adolf Hitler, que asesinó a 11 millones de personas entre judíos, gitanos, polacos y homosexuales en un pavoroso intento por “limpiar” a Europa de todo el que no fuera blanco y cristiano....