Según los testigos, un grupo de jóvenes compartía en el parque de la Pegaso, en la Sagrera, Barcelona, cuando otro grupo -pero encapuchado y armado con machetes y pistolas- subió una de las rampas que llevaba a la parte superior del lugar. Allí, abrieron fuego con un arma de calibre de 9 milímetros: dos balas impactaron en el joven colombiano, una en la espalda y otra en el estómago. Esta última lo dejó tendido en el suelo.
El problema, dice la Policía local, nacería en un presunto “ajuste de cuentas” entre bandas delincuenciales latinas.
En desarrollo...
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