Más allá de la polarización que imperó en Costa Rica en los últimos meses por la campaña presidencial, los ciudadanos de uno de los países más determinantes de Centroamérica acudieron en calma a votar para tomar una decisión.
Entre el oficialismo de centroizquierda encarnado por el periodista Carlos Alvarado, exministro de Trabajo, y el pastor cristiano Fabricio Alvarado, quien prometió un viraje a la derecha, los costarricenses se decidieron por el primer candidato con el 60.66% de las votaciones al cierre de esta edición.
Sin conocerse la cifra exacta de participación, quedaba claro que la ciudad estaba aletargada y que las familias permanecían en sus casas en medio de un ambiente inusualmente silencioso. En todo caso, la autoridad electoral...