Por su estratégica ubicación entre las Américas, Colombia es uno de los países del continente que más está viendo el aumento del fenómeno de la migración irregular africana rumbo a E.U. Ninguna zona del país evidencia más esta situación que el Urabá antioqueño y la selva del Darién, donde un número impreciso pero cada vez mayor de inmigrantes africanos busca pasar a Panamá y seguir su trayecto a una vida soñada en Estados Unidos.
Colombia es, por tanto, otro testigo en Latinoamérica de una migración creciente por entre selvas, ríos y desiertos de la región, con el único objetivo de cruzar la frontera de 3.185 kilómetros entre México y E.U.
El camino no es fácil, y cada vez son más las historias que dan fe del drama que viven estas personas...