La Chica Dorada, Paulina Rubio, brilló en el escenario de Palmahía con su barriguita de seis meses de embarazo que no le impidió hacer movimientos bruscos, pero fue apenas un destello de 35 minutos que dejó antojados a sus seguidores.
Aunque la mexicana se lució al cantar con desbordante energía varios de sus más sonados éxitos, el concierto del sábado dejó un sabor agridulce por cuanto los asistentes esperaban que su presentación durara al menos la hora y media o las dos horas que se acostumbra para este tipo de espectáculos.
Si bien se rumora que no pudo ser más largo el concierto por el estado de embarazo de la mexicana, lo cierto es que el show comenzó con un considerable retraso (hacia la 1:30 a.m.) que, además, impidió la presentación de las teloneras, las artistas locales Vivi y Mary Oquendo.
Se supo que el equipo de producción de Paulina llegó tarde a la discoteca y exigió realizar las pruebas de sonido antes que permitir la presentación de las teloneras, quienes no aceptaron cantar al final como les propusieron después.
No fue culpa de la discoteca sino del equipo de Paulina, comentaron Vivi y Mary Oquendo, y agregaron que Palmahía se comprometió a resarcir el impase en un próximo concierto.
Ni rosas ni juguetes, El último adiósy Causa y efecto fueron algunos de los temas que el público emocionado coreó con Paulina. La última canción que sonó fue Mío , pero ya no en vivo sino gracias al disc jockey , confirmando así "el último adiós" de un concierto que dejó a todo el mundo "iniciado".
Pico y Placa Medellín
viernes
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