La detención por supuestos delitos sexuales del director del Fondo Monetario Internacional (FMI), el francés Dominique Strauss-Kahn, no sólo podría complicar su eventual candidatura a la presidencia de Francia; también podría desencadenar una importante y esperada reestructuración del organismo.
Pese a que Strauss-Kahn se declarará inocente, su futuro es incierto. Ahora la dirección del organismo le corresponde al "número dos" del fondo, el estadounidense John Lispky, quien abandonará la institución en agosto, al concluir su mandato.
Así las cosas, se darían las circunstancias para hacer unas reformas que los países en desarrollo exigen hace años y que la institución se ha demorado en contemplar.
Un pacto entre E.U. y los países europeos establece que el cargo de director del FMI debe recaer en uno de Europa, pero los países en desarrollo reclaman que el director del organismo proceda de un país no occidental, dada la creciente importancia de las economías emergentes.
Después de la captura, observadores políticos coincidieron en que desaparecería cualquier posibilidad de que Strauss-Kahn llegue a la Presidencia, aunque hoy sea quien tiene las mayores posibilidades de derrotar al presidente Nicolas Sarkozy en las elecciones de 2012.
Unos sectores exigieron cautela en cuanto a los resultados de las investigaciones, mientras que un reducido número de personas ha manifestado que Strauss-Kahn pudo ser víctima de una trampa en momentos en que la impopularidad ronda a Sarkozy.
Acusado de tres delitos
Strauss-Kahn, de 62 años, aguardaba ayer en Nueva York la instrucción de cargos de acto sexual criminal, intento de violación y privación ilegítima de la libertad.
La supuesta afectada, una camarera de 32 años, le dijo a las autoridades que el sábado entró a la suite de Strauss-Kahn en el lujoso hotel Sofitel, cerca de Times Square, en el centro de Manhattan, y él la atacó.
Según la declaración de la mujer a la policía, le habían dicho que aseara la suite de 3.000 dólares la noche, en la que supuestamente no había nadie. Pero Strauss-Kahn salió desnudo del baño, la persiguió por un pasillo y la arrastró a un dormitorio donde intentó atacarla sexualmente. La mujer pudo escapar y denunciar lo sucedido al personal del hotel, que inmediatamente llamó a las autoridades.
El portavoz de la Policía de Nueva York, Paul Browne, afirmó que cuando llegaron los detectives, Strauss-Kahn ya había partido, dejando olvidado su teléfono celular.
La policía descubrió que estaba en el aeropuerto y avisó a los agentes, quienes bajaron a Strauss-Kahn de la primera clase del vuelo de Air France que estaba a punto de iniciar el carreteo hacia la pista.
En 2008, Strauss-Kahn, casado y con cuatro hijos, fue objeto de investigación por una presunta relación indebida con una subalterna. La junta del FMI consideró que sus acciones eran "lamentables" y que "reflejaban un grave error de juicio".
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