Pico y Placa Medellín

viernes

2 y 8 

2 y 8

Pico y Placa Medellín

jueves

5 y 9 

5 y 9

Pico y Placa Medellín

miercoles

4 y 6 

4 y 6

Pico y Placa Medellín

martes

0 y 3  

0 y 3

Pico y Placa Medellín

domingo

no

no

Pico y Placa Medellín

sabado

no

no

Pico y Placa Medellín

lunes

1 y 7  

1 y 7

SE VISLUMBRA UN NUEVO EJÉRCITO NACIONAL

  • SE VISLUMBRA UN NUEVO EJÉRCITO NACIONAL |
    SE VISLUMBRA UN NUEVO EJÉRCITO NACIONAL |
07 de octubre de 2013
bookmark

Una nueva actitud reflejan los oficiales superiores de la VII División del Ejército Nacional, asentada en Medellín. Se les ve conscientes del gran reto que tienen las fuerzas militares (el Ejército, con 250 mil hombres, es la más numerosa de las tres) de cambiar su estrategia en el país: como siempre fieles a las directrices de la Presidencia de la República, ahora empeñada en buscar que las Farc dejen las armas, estos altos oficiales están, a su vez, empeñados en acercarse a la población civil.

Su nuevo reto es ganarse la confianza de la gente, y por ello son parte de la estrategia del Gobierno Nacional de llegar a los rincones más apartados de la geografía patria a llenar el vacío que 50 años de ausencia gubernamental sirvieron como caldo de cultivo para que los más abandonados aceptaran (unas veces a las buenas y otras a las malas) una guerrilla sustituyendo al Gobierno.

Si antes los pobladores rurales veían con igual terror a guerrilleros, paramilitares o soldados del Ejército Nacional, ahora estos últimos están trabajando con ahínco para que los habitantes de la Colombia profunda los vean como amigos y para eso están construyendo obras de infraestructura que benefician a estas poblaciones.

Uno de los casos es la construcción, en zona de influencia de la VII División (creada en el 2009 en Medellín), de 10 pueblos indígenas de las comunidades emberá, zenú y tule, a los que la guerra ha dejado sin tierra y sin nada en Necoclí, Turbo, Apartadó, Chigorodó, Dabeiba, Mutatá, Tuchín, Caucasia y Zaragoza. Es un gran desafío y una gran responsabilidad. Pero se les nota el ahínco y algo que es de suma importancia para el momento: la sensación, cuando se les oye hablar, de que ya entienden que su labor no es llegar arrasando, sino llegar con inteligencia, sabiendo que hay una cosa que se llama Derechos Humanos, que hay que respetarlos en todas las personas, incluso en el enemigo.

La realidad actual los ha puesto en nuevos escenarios. La compleja situación nacional los ha hecho profesionalizarse (además de oficiales y suboficiales militares son ingenieros, abogados, economistas, administradores, financistas, comunicadores). Los mil compañeros que están en procesos judiciales les han prendido las alarmas de la forma cuidadosa como deben realizar su trabajo. Por lo menos los altos oficiales lo ven así y lo saben, y los civiles esperamos con ansias de que esa actitud se contagie a los mandos medios y bajos.

Oírlos hablar inflama la esperanza, la esperanza de que las acciones confirmen las palabras.

Para seguir leyendo

Te puede interesar

Las más leídas

Te recomendamos

Regístrate al newsletter

PROCESANDO TU SOLICITUD