Sobre el mediodía de este jueves se cumplieron las exequias de Rosa Elvira Cely, la mujer de 35 años de edad, quien murió luego de haber sido víctima de una serie de vejámenes.
De acuerdo con versiones de algunos amigos de la familia, el jueves de la semana pasada, Rosa terminó su jornada laboral. Ese día, la mujer le avisó a su jefe que se iría a tomar unos tragos, pero no le dijo con quién.
Tras el anuncio, fue a recoger a su hija al colegio Palermo donde la menor, de trece años, cursa secundaria. Luego de dejarla en la casa se regresó a su sitio de trabajo donde la recogió un hombre en una motocicleta y sobre el que ahora recae la mayor sospecha del macabro crimen.
El último lugar donde vieron con vida a Cely fue en inmediaciones del mencionado parque. Allí, afirma la Policía Metropolitana, un indigente vio a la pareja discutir fuertemente por lo que ahora el habitante de la calle es el único testigo con el que cuentan los investigadores para esclarecer el caso que tiene conmocionado al país.
Más pistas
Otra de las pistas que tienen las autoridades es la grabación de la llamada que hizo Rosa Elvira a la línea de emergencia donde avisaba que la estaban agrediendo. Tras tomar el aviso, se dio reporte a la Policía de Carabineros cuya sede está en inmediaciones del parque Nacional. Durante varias horas la estuvieron buscando con unidades del cuerpo de Bomberos, hasta que fue ubicada en un paraje boscoso, aún con vida.
La escena no podía ser más desgarradora. La mujer tenía moretones en varias partes del cuerpo y fue sometida a varios vejámenes que finalmente le ocasionaron su muerte.
Tras ser remitida al hospital Santa Clara, Rosa fue intervenida en dos oportunidades. No obstante, una infección en los órganos intestinales no pudo ser controlada por los galenos quienes hicieron su mejor esfuerzo por salvarle la vida.
Por su parte, el comandante de la Policía Metropolitana de Bogotá, general Luis Eduardo Martínez, dijo que las investigaciones avanzan con el fin de buscar al asesino de Rosa, para lo cual además ofrecieron 10 millones de pesos como recompensa a quien entregue información sobre el hecho.