A propósito del editorial de septiembre 6: "Silencio, sordera e indolencia...", y agregaría de los gobernantes y magnates, no es que seamos indiferentes, lo que pasa es que vivimos en un sistema socioeconómico hecho a la medida para que así se den las cosas.
Todo el mundo abriga la esperanza de ser alguien en la vida, pero dentro del marco económico, para llegar a la cúspide de la desgracia humana en donde están los dueños del capital y del poder. Allí es donde se generan todos los problemas del país porque no hay conciencia de nuestra razón de ser. Venimos a este mundo a capitalizar hasta morir, convirtiéndonos en robots, en cisnes, en espermatozoides obrando por instinto.
Desconocemos los 7 valores básicos por los que nos debemos regir que son: solidaridad, humildad, honestidad, responsabilidad, legalidad, amor y perseverancia. Y como si fuera poco, desconocemos el punto G de la paz y de la armonía que es la Generación de Riqueza y Progreso Social.
Desconocemos que todos los humanos debemos limitar nuestros bienes materiales hasta cierto valor y de ahí para allá se deben poner en función social y no a las exageraciones y a las extravagancias. Desconocemos que existe la importante línea LDC que se llama la línea de la Dignidad y Comodidad. Desconocemos que vamos a morir y por eso capitalizamos para hacernos inmortales y ya viejitos salimos a disfrutar de la vida, incapaces de subir una escala de un avión.
Y lo más grave es que desconocemos que así como existe un salario mínimo con mayor razón debe existir "el salario máximo" para todos los colombianos.
Los gobernantes y magnates se gastan dos meses para discutir el súper mini salario mínimo que lo ven con lupa hacía abajo, entre tanto, el salario de los gobernantes y magnates lo ven con la lupa de la desgracia humana mirando hacia arriba, una lupa que no alcanza a leer los números gigantes que ellos mismos se aprueban, tiñendo de rojo el sendero de la paz y hasta se incluyen vivienda gratis, vehículo blindado, estudio para sus hijos y tiquetes aéreos para viajar cuando se quiera. ¡Señores, con 10 millones es más que suficiente para vivir mejor que reyes! Lo que sobre o los excedentes, se deben poner en función social para ayudar a los de abajo y así tendríamos un país más justo.
Quisiéramos ver a los gobernantes y magnates que ganan más de 10 millones gruñendo cada año por subirles sólo el costo de la vida del año anterior, así como al pueblo le toca gruñir y aguantarse ese "varillazo" cada año.
Ahí está la respuesta al interrogante. Estamos en un modelo justo a la medida para que así se den las cosas, por eso todo esfuerzo que se haga para lograr la paz será infructuoso, hasta tanto cambiemos de actitud o de modelo.
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