La justicia de Venezuela concedió el sábado prisión domiciliaria a Iván Simonovis, un excomisario que críticos del Gobierno aseguran ha sufrido en sus derechos humanos en nueve años tras las rejas, un emblemático caso que fue tomado como bandera por la oposición política en el vecino país.
Simonovis, exSecretario de Seguridad de Caracas, está preso desde fines del 2004 acusado de participar en el asesinato de cuatro manifestantes durante una marcha que terminó con un breve golpe de Estado contra el fallecido Hugo Chávez en el 2002.
Fue condenado junto a otros policías a 30 años de prisión, la pena máxima en el país. Desde entonces su salud se ha venido deteriorando severamente, y luego de años de reclamos la justicia decidió darle el beneficio de ser atendido en casa.
"Mi esposo @Simonovis se encuentra en casa con nosotros, su familia", escribió en su cuenta de Twitter la esposa de Simonovis, la abogada Bony Pertiñez, en la madrugada del sábado.
"La juez de ejecución acordó otorgarle a @Simonovis detención domiciliaria con apostamiento del Sebin (Servicio de Inteligencia) a fin que reciba tratamiento médico", agregó.
La libertad de Simonovis, de 54 años, se ha convertido en un encendido reclamo de la oposición, que ha expresado su enojo por su detención en una pequeña celda de cuatro metros cuadrados y asegura que su osteoporosis requería atención médica urgente.
Para el oficialismo, Simonovis es un peligroso conspirador que jugó un rol en intentar desbancar a un presidente democráticamente electo.
Producto de su encierro y la falta de contacto con el sol, Simonovis ha sido diagnosticado con 19 patologías, según su familia. La osteoporosis severa, sin embargo, es la que más amenaza su salud ya que corre el riesgo de sufrir fracturas espontáneas.
Su defensa había solicitado hace dos años su indulto humanitario después de que dos de los condenados junto a él recibieran el beneficio de prisión domiciliaria.
Simonovis tiene prohibido utilizar las redes sociales, realizar actos de proselitismo político o declarar a cualquier medio de comunicación, detalló Pertiñez, que también publicó en su cuenta @bonysimonovis fotos junto a su esposo e hijas, todos sonrientes.
Unos 100 venezolanos permanecen tras las rejas o exiliados y aseguran ser "presos políticos" del Gobierno. Pero el presidente Nicolás Maduro asegura -repitiendo una frase acuñada por Chávez- que son "políticos presos".