El Consejo de Estado condenó patrimonialmente a la Nación, la semana pasada, obligándola a indemnizar al Fondo Ganadero del Meta, con motivo de los abusos de las Farc y los perjuicios causados a los ganaderos durante el tiempo de despeje en el Caguán (noviembre de 1998 a enero de 2002).
Hubo “falla en el servicio”, dice la sentencia, que acredita que el Estado incumplió sus deberes de protección y aplicación de la ley. Lo que debemos entender es que el Estado claudicó, renunció a ejercer su soberanía en territorio nacional, aceptó la derogación de la legitimidad y que se impusiera en su lugar un régimen ilegal tolerado por la presidencia.
Vendrán muchas más condenas al Estado. La buena fe del gobierno de entonces, convertida pronto en ingenuidad e imprevisión, nos costará miles de millones a los ciudadanos. ¿Tomarán nota los actuales gobernantes?.