Mientras el procurador General de la Nación, Alejandro Ordóñez Maldonado, calificaba la crisis de Interbolsa como "una pirámide de estrato seis", durante un debate sobre corrupción en el Congreso de la República, la Superintendencia Financiera aclaraba su actuación frente al documento del Autorregulador del Mercado de Valores (AMV) que presentó el representante a la Cámara, Simón Gaviria Muñoz y que denuncia cómo se manipuló al alza la acción de la Bolsa Mercantil de Colombia (BMC).
"Necesitamos dilucidar qué tanta fue la gestión de los organismos de control y precisar la responsabilidad que hubiesen podido tener en el colapso (de Interbolsa)", dijo el Procurador.
Según el superintendente Financiero, Gerardo Hernández Correa, el 4 de agosto de 2011 requirió al Autorregulador a informar sobre los posibles eventos de conductas con respecto de la acción de la Bolsa Mercantil de Colombia y en febrero pasado, en respuesta a ese requerimiento, el AMV remitió la información que se divulgó en el Congreso.
Pero el representante Gaviria Muñoz fue más allá y señaló que quienes manipularon la acción de la Bolsa Mercantil habrían hecho lo mismo con Biomax, Odinsa, Enka, Fabricato, Interbolsa y Coltejer, con el fin de que tuvieran mayor liquidez y fueran susceptibles de operaciones repo (venta con pacto de recompra).
Para el representante, estas operaciones preacordadas llevaron a que la acción de la BMC tuviera un comportamiento que favorecía a los operadores y tenedores principales, es decir, las empresas del grupo de Víctor Maldonado, Tomás Jaramillo y Alessandro Corridori.
Asimismo, Simón Gaviria mostró documentos que demostrarían la entrega de subsidios de Agro Ingreso Seguro a Víctor Maldonado, socio de Interbolsa, quien habría recibido 2.450 millones de pesos a través de la firma Las Tres Palmas. El congresista señaló que a la Superintendencia Financiera se le habían hecho un total de 123 alertas sobre las operaciones de Interbolsa.
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