Opiniones encontradas por parte de las autoridades europeas generó el proyecto de ley que aprobó esta semana el Parlamento griego para reformar las instituciones públicas que contempla el despido de unos 4.000 funcionarios como una de las condiciones impuestas por la Troika para desembolsar otra parte de la ayuda financiera por 6.800 millones de euros para inyectar recursos a las convalecientes finanzas griegas.
El despido masivo pactado con la Troika, compuesta por el Fondo Monetario Internacional, el Banco Central Europeo y la Comisión Europea, es el primero de ese tipo en la historia del país y, según la prensa europea, es sólo el inicio de un proceso que podría dejar sin trabajo a cerca de 15.000 funcionarios para 2015.
Sin embargo, la canciller alemana, Angela Merkel, descartó este viernes la posibilidad de que se presente una nueva quita a la deuda griega, mientras el ministro de Asuntos Europeos y Comercio Exterior de Finlandia, Alexander Stubb, dijo a El Colombiano que Europa debe hallar un balance entre las responsabilidades de cada país y la solidaridad continental.
“El principio que guía a Finlandia, por ejemplo, ha sido que cada Estado miembro es responsable de sus finanzas públicas y políticas económicas”, manifestó el funcionario.