Cuando Adriana Villegas comenzó con su investigación sobre producción de energías limpias no pensó que el aerogenerador que construyó, junto con su equipo de estudios de la facultad de Ingeniería de la Universidad Cooperativa de Colombia, terminaría instalado en Barbosa, donde ahora sustituye las necesidades energéticas de una parte de la población rural.
Este es uno de los ejemplos de las nuevas investigaciones que se realizan en la ciudad y que gracias al cambio que se produjo desde la Política Nacional de Fomento a la Investigación y la Innovación de Colciencias, busca que se acerquen más a las regiones y respondan a necesidades reales de la población.
Formación investigativa
Según Colciencias se busca que desde las aulas se construyan condiciones favorables para que el país se desarrolle integralmente en lo social, económico, político y cultural. Desde este concepto la investigación dejó de ser un espacio reservado solo para los aspirantes a maestrías y a doctorados y se convirtió en parte esencial de la educación.
Luz Doris Bolívar, vicerrectora de investigaciones de la Universidad de Medellín, explica que no es nada diferente a lo que ya se venía haciendo en las instituciones de conocimiento, pero ahora se enfocan en generar valor en la sociedad desde la transferencia e incorporación de los resultados de investigación al entorno empresarial, educativo, y económico.
"En la U. de M. por ejemplo, es tan amplia la oferta de iniciativas de investigación aplicadas, que cada una de ellas es un proyecto de negocio, por eso además trabajan en el registro de marcas, tema fundamental porque permite a las futuras compañías proteger su patrimonio comercial del plagio, copia e incluso la usurpación de marca", explica Luisa Fernanda Montalvo, coordinadora de la Especialización en Gerencia de Marca de esa institución.
Este camino lo recorren no solo las instituciones universitarias de trayectoria. Andrés Mauricio Higuita, vicerrector académico de la Corporación Universitaria Remington, cuenta que ellos empezaron a identificar las necesidades de las regiones en donde están asentados para proponer a sus estudiantes la conformación de equipos de investigación.
"Aún es un proceso naciente, que no muestra resultados, pero ya están establecidos los semilleros y encontramos la aceptación de la comunidad universitaria", dice el vicerrector.
Todos ganan
Los beneficios para los estudiantes que hacen parte de los semilleros son varios. Por un lado está el reconocimiento interno, la producción de nuevos conocimientos, y por el otro los incentivos que ofrece el Gobierno.
A la par con el crecimiento del número de grupos de investigación también crecieron los incentivos para los participes de estos procesos.
Entre un 20 y un 30 por ciento es la calificación que se da al hecho de pertenecer a un grupo de investigación en las becas que ofrece Colciencias y el Ministerio de Educación para programas de especialización. Lo mismo ocurre con la oferta de pasantías internacionales y los fondos privados de apoyo a estudiantes.
Asimismo, también hay más publicaciones indexadas y se abren las puertas para los avances colombianos en el mundo.
Pico y Placa Medellín
viernes
2 y 8
2 y 8