James E. Leddy, vicepresidente de JetBlue, espera que en 50 años, cuando esté tranquilo y jubilado, la aerolínea que hoy representa pueda tener cobertura global y "servir a quienes hoy no tienen servicio".
La empresa, que el jueves aterrizó su primer vuelo en el aeropuerto José María Córdova, de Rionegro, procedente de Fort Lauderdale (Florida), empezó operaciones en mayo de 2000 en Estados Unidos y el año pasado tuvo ganancias por 5.000 millones de dólares.
"Somos una aerolínea enfocada al cliente. Ofrecemos entretenimiento en vivo gratuito, silletería en cuero y con asientos amplios; bebidas y meriendas gratis y la primera maleta también es gratis", dice.
¿Qué los atrajo a expandir sus rutas a Medellín?
"Medellín está dentro de las rutas claves para el desarrollo en Latinoamérica. En este momento tenemos el 25 por ciento de nuestras sillas en el Caribe y Latinoamérica. Colombia, Cartagena y Medellín han sido clave para nosotros".
También abrirán rutas a Lima y de Bogotá a Puerto Rico...
"No se puede decir una fecha del inicio de operaciones a San Juan, pero a medida que vamos creciendo se van aumentando las frecuencias dependiendo de la demanda. Bogotá está creciendo mucho por lo que esperamos una expansión muy grande en Colombia".
¿Cómo cambiaron el concepto de la gente, que asocia el bajo costo con un servicio deficiente o reducido?
"El concepto de bajo costo es con respecto a nuestros competidores. Tenemos una flota muy joven, lo que hace que los costos operativos sean más bajos y una relación directa con los mecánicos, pilotos, auxiliares de vuelo.... Cualquier maniobra que queramos hacer internamente, se la hacemos saber directamente y eso baja los costos. Tenemos una operación eficiente y nos sentimos como bajo costo. Entre nuestros viajeros hay gente que está acostumbrada al bajo costo, gente que está acostumbrada al ‘legacy’ y captamos clientes de ambos lados. Es ahí es donde crecemos: servir a los que no estaban bien servidos".
¿Cómo lograron no tener
un sindicato de pilotos o de azafatas, que siempre han sido fuertes?
"La relación directa la hemos construido con el tiempo. Aunque no tenemos un sindicato oficializado, tenemos comités donde cada grupo está representado: los pilotos, los auxiliares de vuelo, los mecánicos, los auxiliares de rampa. Cada uno tiene una voz. Mensualmente se reúnen y hablan de lo que tienen que hacer y eso ha permitido conseguir una relación directa. Somos más de 15.000 empleados y podemos escucharnos sin intermediario".
Si la seguridad es el valor fundamental, ¿cómo se lo hacen sentir a los pasajeros?
"Desde la persona de rampa, de tráfico o de seguridad, todos lo tenemos claro. Siempre podemos estar corriendo, pero si se requiere hacer un doble chequeo, paramos y lo hacemos para que nuestros clientes estén seguros".
También se definen como una aerolínea divertida...
"Es un valor intrínseco en todos nosotros. Se hacen bromas en la oficina y los pilotos salen y se presentan a los pasajeros para romper el hielo después de los afanes que se pasan en un aeropuerto. Una vez uno de ellos dijo: "vamos a demorar una hora y 60 minutos" y la gente decía: ¿pero si son dos horas...? Cuando contratamos a alguien esperamos que tenga esa chispa y que le agregue algo a esta cultura".
¿Qué ofrecen para facilitar el acceso a la aerolínea a través de celulares y tabletas?
"Acabamos de lanzar una aplicación para iTunesy Android. Nuestros viajeros de True Blue (viajero frecuente), tienen una aplicación para chequearse por internet, grabar su pasabordo y abordar y chequear el estados de los vuelos. Vamos a lanzar internet inalámbrico gratis para todos los pasajeros y estamos trabajando en la nueva generación de aeropuertos. En Vancouver miramos cómo trabajan para hacer el proceso más rápido".
Pico y Placa Medellín
viernes
2 y 8
2 y 8