Las apuestas están sobre la mesa y la tensión se siente en el aire. Para Irán, desde que el pasado martes la Agencia Internacional de Energía Atómica (Aiea) presentó el informe en el que aseguró que existen indicios de que ese país adelantó gestiones para desarrollar armas nucleares, la seguridad depende de qué tan bien alardee de una buena mano y no deje que las potencias occidentales adivinen su juego.
En el documento, el organismo de inspección reveló que no hay pruebas de las intenciones bélicas del plan de enriquecimiento de uranio que lleva a cabo el gobierno del presidente Mahmud Ahmadinejad, pero sí aclaró que hay información "creíble" aportada por varios países que apuntan a que éste busca construir armas atómicas.
El representante de Colombia ante el Aiea, Jorge Ignacio Vallejo, afirmó a este diario que se debe tener cuidado al analizar los datos aportados por el organismo antes de tomar una decisión.
"Hay que tener claro a quién le estamos dando crédito para determinar que las informaciones sobre las intenciones de guerra de Irán son fiables, pues en el informe se cita a un científico ruso que les ayuda en sus planes nucleares. Lo que hay son elementos que para algunos analistas de no proliferación son especulaciones", declaró.
No obstante, la semilla de la duda está sembrada, pues la Aiea reveló resultados que indican la compra clandestina de equipos y diseños para fabricar armas atómicas; la prueba de explosivos y detonantes para cargas nucleares; el desarrollo de modelos computarizados de una ojiva nuclear; el adelanto de trabajos preparatorios para ensayar armas de esa naturaleza; y el montaje de una carga nuclear en el misil de alcance intermedio Shahab 3, capaz de llegar hasta Israel.
Y aunque mediante la difusión de esta información se esperaba que el régimen iraní se abriera al diálogo, permitiendo a los inspectores internacionales una vigilancia más profunda de las plantas nucleares, el pasado miércoles el propio Ahmadinejad dijo que Irán no retrocederá "ni un milímetro" en su programa nuclear.
Emilio Viano, profesor del departamento de Justicia de la Universidad Americana de Washington, explicó que dicha falta de cooperación se debe a que Irán acusa a la Aiea de difundir mentiras proporcionadas por Estados Unidos e Israel, países que han sumado a su causa de aumentar las sanciones contra ese régimen a Francia, Inglaterra y Alemania, pese a que Rusia y China se oponen al incremento en la presión y advierten sobre el peligro de una intervención militar en suelo iraní.
Este último escenario, según el profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad de Antioquia, Hasan Turk, no parece tan lejano.
"Irán posee un buen arsenal, el cual usaría en su totalidad ante cualquier ataque a sus instalaciones nucleares", vaticinó el analista.
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