Ella es la diosa latina. Así la reconocen varios de sus fanáticos en las redes sociales pero Gloria Estefan, con humildad, acepta que sus inicios en Estados Unidos, fueron como los de cualquier inmigrante. "Mi historia es la del sueño americano", señala.
Tal vez por esa personalidad humilde, sensata y cálida es que las personas la quieren, porque cuando se habla con ella, un sentimiento de familiaridad se apodera del espacio y del tiempo, que se pasa lo suficientemente rápido para que el interlocutor quede con ganas de conocer más de esta cantante cubana, que lleva 34 años en la industria musical.
Después de 25 trabajos discográficos y de siete años de ausencia (su último trabajo de estudio es de 2004, aunque ha presentado algunas recopilaciones), Gloria Estefan regresa al panorama del entretenimiento, del que ella dice que nunca ha salido, con su disco Miss Little Havana , una explosión de ritmos latinos, como la cumbia colombiana, currulao, conga y un género que la artista denomina como cumbia nuclear.
¿Qué pasó con usted en estos siete años de ausencia musical?
"Hice de todo. Nosotros, a parte de la música, también nos dedicamos a la hotelería. Es una compañía increíble y todas las decisiones las tomamos nosotros. Además, aproveché para estar con mi hija Emily, de 16 años. Pasé mucho tiempo con ella yendo a sus juegos de basketball y a sus actividades en la escuela. Escribí muchas cosas para este nuevo disco".
¿Qué papel juegan en su vida las causas sociales?
"Esa es la manera como le ayudo a la gente. Hace poco, Emilio y yo hicimos una donación al Brain Institute de Miami y le hemos apostado a la cura de la parálisis. Hace 21 años sufrí un accidente muy grave y tuve la dicha de recuperarme, así que para mí es algo maravilloso poderle colaborar a organizaciones que no encuentran ayuda fácilmente".
¿Cuál es su labor social preferida?
"La que más me gusta es el momento en que disfrutamos el Día de Acción de Gracias con tres organizaciones que se unen para compartir con sus niños y con los menos favorecidos. Hacemos actividades para pintarle la carita a los chiquitos, banquetes de comida y todos nos sentamos juntos a cenar".
Su disco número 26, Miss Little Havana, sale en latinoamérica el 29 de noviembre...
"Sí, en Estados Unidos ya lo lanzamos. Mi colaborador fue Pharrell Williams. Él me propuso componer juntos y le metimos sonidos latinos. Si te das cuenta, el disco tiene dos cumbias, congas y algo que yo llamo merengue nuclear".
¿Qué es eso del merengue nuclear?
"Es un merengue muy rápido. Cuando la estábamos haciendo decíamos: "Esto va a ser bueno". La canción con este género es Wepa , que va a poner a la gente a sudar y me recuerda a Miami Sound Machine, el grupo con el que estuve en la década de los 80".
"This is dedicated to los oprimidos, who give so much love that is in the air". Ésta es una frase de Wepa. ¿Quiénes son los oprimidos, a quienes les dedica su canción?
"Los oprimidos somos todas las personas en el mundo que hemos contribuido y trabajado para la felicidad de los otros. Estados Unidos es un país de emigrantes y son estos, precisamente los que propician la facilidad de la gente de acá. Los chefs, los que limpian, los trabajadores del campo, los que cuidan niños. Ellos se divierten bailando, no les cuesta nada y se sienten igual de contentos que alguien que tiene un millón de dólares".
En su disco trabajó con artistas jóvenes como Pitbull y El Cata. ¿Qué significa esto para usted?
"Es algo maravilloso, para mí es muy lindo. Yo, por ejemplo, admiro mucho lo que ha hecho Pitbull con su vida. Emilio y yo trabajamos con él hace cuatro años y es muy feliz. Trabajar con artistas jóvenes me permite hacer cosas nuevas y fusiones diferentes".
¿Entonces es una manera de reinventarse?
"No, para nada. Mi público me reconoce por mis ideas musicales y eso es lo mejor que le he dado a la cultura latina. Siento que más que reinventarme, es darle ideas frescas a los fanáticos, hacer algo diferente y muy divertido".
¿Cuál es su relación con Colombia?
"Allá tengo fanáticos divinos. Quiero ir, siempre lo planeo pero las circunstancias se han complicado. A Colombia no voy desde la década de los 80, así que quiero ir para mostrarles mi nuevo ritmo".
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