La cirugía robótica ha permitido grandes avances en las operaciones denominadas mínimamente invasivas. Este avance significa menos trauma para el cuerpo, menos pérdida de sangre, menos cicatrices quirúrgicas y una disminución en la necesidad de suministrar medicamentos para el dolor.
Este procedimiento, conocido como laparoscopía, se utiliza en más del 90 por ciento de las operaciones de próstata que se realizan en Estados Unidos para evitar que el paciente sufra altos niveles de maltrato y la recuperación sea más extensa.
"El robot es manejado por un urólogo, que está entrenado para hacerlo funcionar. Este procedimiento es mejor porque la cirugía laparoscópica permite menos invasión y menor traumatismo quirúrgico", explicó el médico urólogo Benjamín Bojanini.
Por tratarse de una cirugía de alta precisión, las operaciones robóticas han permitido grandes avances en el campo médico, porque después de las intervenciones los pacientes dejan el hospital más rápido y regresan en menor tiempo a sus actividades normales que con la cirugía convencional.
Para Bojanini la cirugía robótica reduce complicaciones porque existe la garantía de que el paciente no va a tener una herida extensa, como cuando se hace una prostatectomia radical (cirugía de próstata).
"Es un procedimiento indicado en pacientes con cáncer de próstata. Facilita porque el robot tiene lentes y se ven como en tercera dimensión, se puede penetrar mucho más, ver los vasos más cerca para hacer corte con menos riesgo", aseguró el especialista.
La cirugía abierta tiene mayor riesgo de hemorragia pero con la intervención del robot todo está más controlado.
Este procedimiento, que es popular en los Estados Unidos y hasta ahora está llegando a Colombia, es también útil para la realización de cirugías de páncreas, pues se usa en el 20 por ciento de los casos. Así mismo, puede ser la robótica en las intervenciones gastrointestinales, hepatobiliares y en la cirugía oncológica.
Pico y Placa Medellín
viernes
2 y 8
2 y 8