Es como volar en burbujas, flotando sobre un inmenso bosque por el que cruzan caminos precolombinos. Un reguero de pinos y quebradas cristalinas y arriba, en la cima de aquella red que reanima la comunicación entre Medellín y la belleza de Santa Elena, el parque y sus comunidades campesinas.
El metrocable Arví. Una maravilla. Una especie de cordón umbilical entre ese mundo metropolitano denso de Medellín y una zona de bosques vírgenes y gente rural. O semirrural. Ahora despega su maquinaria monumental, con sus pilastras y sus vagoncitos. Un destino abierto a todos los visitantes no solo extranjeros y de otras ciudades sino a gruesas capas de pobladores que tendrán allí una opción económica de esparcimiento y de descanso. Ahhh, ¡la maravilla que es Arví!
Pico y Placa Medellín
viernes
2 y 8
2 y 8