La crisis de la aerolínea española Spanair, que anunció la suspensión de sus operaciones, llevó a la cancelación este fin de semana de 382 vuelos y afectará a 22.773 personas, según fuentes de la compañía consultadas por la agencia Efe.
Todas las oficinas de Spanair en los aeropuertos están abiertas este sábado para atender las reclamaciones de los usuarios, confirmaron las fuentes, que explicaron que se trabaja para reubicar a los afectados en vuelos de otras compañías.
Algunos pasajeros se quejan, sin embargo, de que los precios que se les piden son más elevados de lo que se había anunciado.
Los pasajeros afectados este sábado por la suspensión de operaciones de Spanair son 8.697 y un total de 14.076 este domingo, según las mismas fuentes.
Según los datos facilitados por el organismo gestor aeroportuario Aena, el mayor número de vuelos de Spanair para este fin de semana estaba programado en los aeropuertos de Barcelona y Madrid, mientras que el resto correspondía a aeródromos de otras ciudades españolas.
Spanair, con unos 2.000 trabajadores, una facturación anual de 600 millones y una cuota de mercado del 22 por ciento, arrastra una historia de turbulencias económicas con varios expedientes de regulación de empleo y pérdidas millonarias -115,72 millones en el 2010-.
Medidas del gobierno español
El Gobierno español anunció este sábado la notificación a la aerolínea española Spanair de la apertura de un expediente sancionador contra la compañía, sus gestores y administradores, que podría suponer hasta 9 millones de euros de multa.
La aerolínea española pudo incurrir en dos infracciones consideradas "muy graves", sancionadas con una multa de hasta 4,5 millones de euros cada una, además de la retirada de la licencia para operar, dijo hoy la ministra española de Fomento, Ana Pastor.
La hasta ahora segunda aerolínea española operaba más de 200 vuelos diarios: el 87 por ciento como línea regular (46 rutas nacionales y 12 a distintas ciudades de Europa y África) y el 13 por ciento restante como chárter, principalmente en verano.
Spanair entró a formar parte en 2003 de Star Alliance, la alianza de compañías aéreas más grande del mundo, donde era socia de compañías como la alemana Lufthansa o la brasileña TAM Airlines, con las que operaba vuelos de código compartido.