x

Pico y Placa Medellín

viernes

2 y 8 

2 y 8

Pico y Placa Medellín

jueves

5 y 9 

5 y 9

Pico y Placa Medellín

miercoles

4 y 6 

4 y 6

Pico y Placa Medellín

martes

0 y 3  

0 y 3

Pico y Placa Medellín

domingo

no

no

Pico y Placa Medellín

sabado

no

no

Pico y Placa Medellín

lunes

1 y 7  

1 y 7

Consigue plata hijo mío

12 de enero de 2009
bookmark

Cada no sé cuánto, por no decir cada día, hay reuniones en este que ahora se llama mundo globalizado y no planeta azul, en donde se trata del mismo tema no hasta agotarlo sino hasta perderse en él. "Hay que mejorar el mundo, acabar con las hambrunas y conseguir trabajo para todos". Y se plantean otras maravillas que teóricamente ofrece la democracia pero que en la práctica acaban casi todas en una guerra más.

Pero, pienso yo, ¿cómo se mejora el mundo económicamente si los inversores llevan sus dineros donde más producen y no donde más se necesitan? Ganar más y servir menos. Pero se puede ganar mucho y servir también mucho si se hace de lado la codicia y en lugar de atesorar, dilapidar y lujosear se trabaja por los demás y no contra lo demás. Cito el caso de países donde el aumento del salario mínimo equivale a lo que cuesta una bebida gaseosa.

Esta política es equivocada porque cuando se degrada al hombre, llamado el rey de la creación, y a veces es sólo esclavo, se degrada la casa, el planeta y si el hombre está mal su residencia también lo estará. Esta globalización es parecida al consejo de un padre a su hijo: Consigue plata hijo mío, consíguela honradamente, y si no puedes así... consigue plata hijo mío. Que en el viejo lenguaje paisa es algo así como decir: Plata pa yo...

PAUSA. Hay empresas sin ánimo de lucro, hay otras SINONIMO de lucro y hay unas simplemente sin ánimo.

MARCAPASOS. Claro que cuando un colombiano, el doctor Reynolds, inventó el marcapasos hace cincuenta años, la noticia conmovió todos los ámbitos. Y no era para menos. Ya se podía vivir con un corazón comprado si el que nos dio el creador se cansó de llevar encima la malquerencia de una de aquellas que pesan tanto o un poco más de aquel aparato milagroso.

En sus comienzos el marcapasos pesaba cincuenta kilos y trabajaba con una batería de automóvil. Se podía vivir, seguir viviendo pero con ese kilaje encima que era una situación bien compleja por cierto. Pasa el tiempo, trabaja el corazón y llega en este siglo 21 el nuevo marcapasos que ha caído de cincuenta kilos a menos de un gramo. El marcapasos de hoy, dijo hace poco el doctor Reynolds, pesa lo que pesa un cuarto de grano de arroz y se podrá conseguir por dos millones de pesos colombianos. Y de "ñapa", trabaja 40 años, sin cobrar un peso, con energía del corazón de "fábrica".

Esta sí es noticia, las demás son calamidades. Y como pinta la situación, seguramente comenzará la fiebre por ponerse el granito de arroz encima del corazón viejo para seguir soportando las cargas que le ponemos a diario. La de ella, la de aquella, en fin, la deliciosa carga que a veces nos entrega la vida. Y algo más: no hay que operar. Sólo un catéter, un tubito hasta el "mango" y se pega el cuarto de grano. Total que con un solo "seco" o una sopa de arroz, se podrá salvar media humanidad.

Te puede interesar

Las más leídas

Te recomendamos

Utilidad para la vida

Regístrate al newsletter

PROCESANDO TU SOLICITUD